- Muñoz Molina y Tertsch critican el chiste de Almudena Grandes sobre monjas violadas
- Tercer insulto grave, consecutivo e impune de Pizarro a Arenas en menos de tres meses
- Pedro J.: “Son necesarias más María Teresas Fernández de la Vega en los gobiernos”
- Cambia el mapa electoral: El PSN, instigador de la ruptura PP-UPN, único beneficiado
- Chávez no asume su derrota en Maracaibo y amenaza con enviar a prisión al alcalde electo
- El hermano de De la Vega presenta su dimisión al frente de la Fundación Repsol
- Detenido por pagar 1.950 euros en un club de alterne con la tarjeta de su suegra
- El Vaticano demuestra que el Papa no firmó la condena a Galileo
- La retirada de crucifijos en los colegios enfrenta al Ministerio de Educación y el PSOE
- Casillas, Estopa, Calderón y Laporta ya no leerán la Constitución
- Muñoz Molina y Tertsch critican el chiste de Almudena Grandes sobre monjas violadas
- Tardá dice que el Rey "tiene que pedir perdón" por "jurar los principios del Movimiento"
- Zapatero pide a Rouco el mismo respeto para las exhumaciones que para las canonizaciones
- El Gobierno desea que la francesa Total entre en Repsol y se aleja la opción rusa
- Pedro J.: “Son necesarias más María Teresas Fernández de la Vega en los gobiernos”
- Bermejo, sobre la situación de la Justicia: "Estamos mejor que nunca"
- Bautista acusa a los opositores al canon de estar "pagados y dirigidos por las empresas"
- Las Juventudes Socialistas de Arganda se burlan de un concejal del PP por ser gay
- El hermano de De la Vega presenta su dimisión al frente de la Fundación Repsol
- Juan Goytisolo, otro de los "artistas de la ceja", Premio Nacional de las Letras
Entre las marcas más afectadas están algunas de las más caras como Aston Martin, que sufrió una caída de ventas del 67 por ciento -sólo vendió 19 coches en agosto-, Land Rover, cuyas ventas cayeron un 58 por ciento o Jaguar, que vendió un 41 por ciento menos.
Por su parte, según Halifax, la mayor entidad hipotecaria del país, la propiedad inmobiliaria media perdió un 12,7 por ciento de su valor -unas 25.400 libras (más de 31.000 euros)- en un solo año, lo que tiene a su vez impacto en la capacidad de endeudamiento de los hogares.
El número de morosos y de desahucios de personas que han contratado hipotecas para adquirir una vivienda creció mientras tanto fuertemente durante el segundo trimestre del año, según un análisis de la agencia calificadora Moody's.
Los ahorros de las familias están también en su nivel más bajo desde hace más de un siglo tras caer un 48 por ciento y el número de británicos que se embarca en un plan de pensiones se redujo también en un millón hasta siete millones en los doce últimos meses.
La confianza del consumidor bajó en julio a 51 puntos, lo que supone una caída del 46 por ciento con respecto a igual mes del 2007, la mayor desde mayo del 2004.
La crisis se nota especialmente en el comercio de comestibles: los clientes consumen cada vez menos alimentos orgánicos y optan por la comida más barata que encuentran, lo que beneficia sobre todo a los supermercados más baratos como Aldi o Lidl, que han visto crecer rápidamente sus ventas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico advirtió esta semana de que la economía británica puede entrar en recesión en el segundo semestre con caídas del 0.3 y el 0.4 por ciento en el tercer y cuarto trimestre, respectivamente.
El Banco de Inglaterra se ve mientras tanto atado de pies y manos por considerar de momento el peligro de inflación aún más grave que la amenaza de recesión económica y este jueves no tuvo más remedio que mantener los tipos de interés inalterados en un 5 por ciento por quinto mes consecutivo.
El índice de precios al consumo alcanzó en efecto en julio el 4.4 por ciento en tasa interanual, más del doble del objetivo oficial de 2 por ciento.
Gordon Brown, que mientras ocupó la cartera de Economía en el Gobierno de Tony Blair, no dejó de presumir ante propios y extraños de haber presidido el mayor período de estabilidad económica de los últimos decenios, se ve así inundado de malas noticias.
El peor golpe lo recibió el pasado fin de semana de su propio sucesor al frente del Tesoro, Alistair Darling, quien dijo en una entrevista con un periódico que este país se enfrentaba seguramente a la peor crisis de los últimos sesenta años.
Esas palabras de Darling, que el ministro trató luego de precisar ante el revuelo armado, explicando que se refería a la crisis internacional y no a la capacidad de este país para hacerle frente, precipitó la caída de la libra esterlina en los mercados de divisas.
Enamórate
La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Cursos y masters






