ETA mantiene en su punto de mira al joven de Lazcano que atacó una "herriko taberna". Sus cachorros vigilan su inmueble y la Ertzaintza, en vez de actuar, recomienda a sus familiares que no acudan al domicilio. La Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco le acusa de delinquir. (Volver)