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Libro del día

La brillantez de una santa medieval

Aunque Hildegarda de Bingen es uno de los personajes más sugestivos de la plena Edad Media, puede decirse que su conocimiento fuera del ámbito estrictamente especializado apenas es cuestión de los últimos años. Para remate, esa popularización del personaje en buena medida, ha venido relacionada con el deseo de encontrar supuestos precursores de la New Age en todas las épocas y de hallar febrilmente mujeres notables en cualquier período histórico. Desde luego, es una pena que esos dos impulsos hayan sido los que han llevado a Hildegarda de Bingen a ocupar un espacio en la actualidad editorial pero, siquiera por una vez, puede hacerse abstracción de la dudosa causa dado lo sustancioso del resultado.

Hildegarda de Bingen (1098-1179) fue, además de religiosa, una mujer de intereses casi universales. Mientras se ocupaba de tareas administrativo-espirituales, escribió tratados sobre plantas medicinales, la utilización de las piedras con fines terapéuticos e incluso sobre visiones que había experimentado y en las que, supuestamente, quedaba desvelado el porvenir más preocupante. Por añadidura, se carteaba con personajes de la relevancia del emperador Federico I Barbarroja o de san Bernardo de Claraval, sin excluir tampoco al propio papa Eugenio III. La presente obra –magníficamente editada en la Biblioteca Medieval de Siruela– constituye un acercamiento extraordinario a la vida y a la obra de esta mujer excepcional. Por un lado, incluye su primera biografía redactada por el monje Teodorico de Echternach y, por otro, una selección de su epistolario, de sus poesías y de sus melodías ya que lo cierto es que, a pesar de carecer de conocimientos musicales, Hildegarda fue una notable compositora.

El volumen incluye un CD con una selección de sus obras musicales cuya audición resultara especialmente grata para los amantes de la música clásica y medieval. En su conjunto, pues, nos hallamos ante un libro verdaderamente fuera de lo común que permite negar de manera rotunda dos tópicos frecuentemente repetidos pero no por ello menos erróneos, el de que la Edad Media fue una era oscura y el de que las mujeres valiosas han necesitado del movimiento feminista para poder demostrarlo.


Vida y visiones de Hildegard von Bingen, Biblioteca Medieval, Madrid, Siruela, 320 páginas.

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