
Don Felipe y Doña Letizia han recibido en el Salón del Trono del Palacio Real de Madrid al Cuerpo Diplomático acreditado en España, que está compuesto por 126 Embajadas residentes en nuestro país y casi 800 Consulados, 153 de carrera y más de 600 honorarios.
A su llegada, los Reyes han sido recibidos por el presidente Pedro Sánchez y el Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares que llevaba el traje uniforme ceremonial del cuerpo diplomático español.

El orden de aparición en el besamanos lo dicta la antigüedad del embajador en el país, por eso el primero en cumplimentar a los Reyes ha sido el Nuncio Apostólico de la Santa Sede en España y decano del Cuerpo Diplomático, Monseñor Piero Pioppo, por ser el de mayor antigüedad en España (el primer nuncio permanente en España ejerció su cargo entre los años 1492 y 1505).

Se trata de una recepción donde no ha asistido el embajador de Rusia, y donde el embajador de la República Islámica de Irán no saluda dando la mano a la Reina Letizia. Un gesto que en su momento fue considerado como un desplante a la Reina pero que se debe a que los hombres de alto rango en Irán no pueden tocar a ninguna mujer en público, ni dentro ni fuera de su propio país, ya que está prohibida por las leyes del país. Mientras el embajador se ha llevado la mano al pecho en señal de respeto, la Reina Letizia le ha devuelto el saludo con una leve inclinación de cabeza.
De acuerdo con el protocolo de este acto, chaqué para ellos y vestido largo para ellas, Doña Letizia ha vuelto a rescatar un vestido azul marino, en terciopelo azul, mangas abullonadas, cuello bebé, botonadura en la parte delantera, cinturón y flores bordadas en el bajo, de Felipe Varela. Se trata de un diseño que estrenó el 6 de enero de 2018 durante la Pascua Militar y que volvió a rescatar en febrero de 2020, precisamente para este mismo acto de hoy. Por su parte, Don Felipe ha lucido el chaqué con la venera de la Insigne Orden del Toisón de Oro y corbata del mismo tono que el de su mujer. Como complementos ha optado por unos pendientes de zafiros, oro blanco y diamantes que estrenó por primera vez en 2017.

Aunque el protocolo marca el vestuario, muchos embajadores y/o representantes de las misiones acuden con el uniforme diplomático o bien con los trajes nacionales de sus respectivos países.

