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La realeza europea salpicada por la lista de Epstein: de Andrés de Inglaterra a Federico X o Mette-Marit de Noruega

Las filtraciones revelan una inquietante proximidad entre Mette-Marit y el pedófilo, que coincide con el escándalo judicial de su primogénito.

Una de las mayores tramas de abuso sexual de las últimas décadas tiene nombre propio y es el de Jeffrey Epstein. Y entre las personas vinculadas a él, se encuentra una red de personalidades que abarca desde figuras destacadas del ámbito internacional a nivel político o social, a la realeza, como ya ha quedado más que demostrado con el expríncipe Andrés de Inglaterra, hoy Andrés Mountbatten-Windsor después de que Carlos III le retirase el tratamiento, los títulos y honores y que abandonase el Royal Lodge de Windsor.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha desclasificado una serie de documentos relacionados con la investigación sobre el pedófilo, que vuelven a dejar mal al expríncipe, cuyo nombre figura en múltiples referencias, correos electrónicos que podrían resultar comprometedores como, por ejemplo, mensajes enviados por Epstein en agosto de 2010, en los que ofrecía enviar a Londres a "una joven rusa, de 26 años, inteligente, hermosa y de confianza", así como invitaciones mutuas entre ambos para visitarse en sus respectivas residencias, incluyendo una invitación al Palacio de Buckingham en septiembre de 2010, coincidiendo con el momento en que el financiero dejó de estar bajo arresto domiciliario.

A diferencia del escándalo que envolvió al príncipe Andrés de Inglaterra, con testimonios directos de abusos, han salido a la luz nombres de miembros de la realeza aunque muchos aparecen en la zona de "contactos de cortesía" y eventos sociales como el del príncipe Laurent de Bélgica, del que no hay datos de contacto directo ni pruebas de interacción personal entre ambos o la princesa Sofía de Suecia, mujer del príncipe Carlos Felipe, que se reunió en varias ocasiones con el magnate gracias a una mujer llamada Barbro Ehnbom, que habría puesto a jóvenes suecas en contacto con Epstein. La casa real sueca reconoció, aunque sin aportar explicación alguna sobre la naturaleza o el contexto, que la princesa Sofía se reunió en varias ocasiones con Epstein hace dos décadas, afirmando que siempre se trató de "encuentros sociales" cuando residía en Nueva York y no conocía al príncipe sueco.

La prensa danesa también detalla la aparición del nombre de Federico X en registros de comunicación y agendas que datan de principios de la década de los 2000, un periodo en el que el entonces príncipe heredero frecuentaba círculos sociales de alto nivel en Nueva York y Londres. Los documentos no implican directamente al rey en actividades ilícitas, sino que son dos documentos, el primero de un viaje de Epstein a Dinamarca confirmando su viaje para reunirse específicamente con el "príncipe heredero", y otro donde Federico es mencionado en una lista de invitados confirmados para una cena privada en un club de Londres, si bien no consta si llegó a participar realmente en ese encuentro. De momento, la Casa Real Danesa mantiene un silencio sepulcral que solo ha servido para alimentar las especulaciones.

La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit

Pero sin duda, el nombre que ha levantado más polémica es el de la princesa Mette-Marit de Noruega, esposa del príncipe heredero Haakon, cuyo nombre aparece en mil ocasiones en los documentos. Una información que coincide con la celebración del juicio de su hijo Marius Borg el 3 de febrero y que ha generado una notable expectativa en el país, a pesar de que Marius no ostenta título ni rol institucional, pero aparece en muchas imágenes oficiales y que se enfrenta a un total de 38 cargos penales, que incluyen presuntos delitos de amenazas, quebrantamiento de órdenes judiciales y varios delitos de carácter sexual, entre ellos agresiones y violaciones.

Que Epstein y Mette-Marit se conocían no era ningún secreto, ya que en 2019 ella tuvo que pedir disculpas por haberse reunido y haber mantenido el contacto entre 2011 y 2013. Mette-Marit usa siempre su correo oficial de la casa real noruega para el intercambio de correos electrónicos, "Te busqué en Google", le dice en una de sus primeras comunicaciones.

Ahora, los papeles muestran que hubo varios encuentros en Nueva York, Miami y Oslo y también que se extendió durante más tiempo. Estos documentos desvelan que la relación entre Mette-Marit de Noruega y Jeffrey Epstein arrancó en enero de 2011. Un asistente al Foro de Davos de aquel año, llamado Boris Nikolic, consultor científico de la fundación de Bill y Melinda Gates, coincidió con Mette-Marit en dicha reunión y escribió a Epstein para decirle que "una amiga" iba visitarle en marzo: "No es la típica royal, es retorcida", afirma, junto a una búsqueda de Google sobre ella. Esa royal, es Mette-Marit.

Tanto Epstein como Mette-Marit, intercambian correos siempre en tono amistoso y cercano, incluso rozando el coqueteo. Ella le dice "Siempre me haces sonreír… Porque me haces cosquillas en el cerebro". O cuando él le escribe: "¿Vienes?" y ella responde: "Esta noche no hay excusas". O incluso Epstein le comenta: "Estoy cazando esposas. París está interesante, pero prefiero a las escandinavas", afirma. Ella responde: "París es bueno para el adulterio. Las esposas escandinavas son mejor material". Hay tanta confianza entre ellos que él se preocupa por su salud buscándole odontólogo y ella, por buscarle pareja, incluso ella le cuenta lo aburrida que le resultó la boda de Guillermo y Stephanie, actuales grandes duques de Luxemburgo, y esa boda era "como ver una vieja película".

Mette-Marit y su hijo mayor, Marius Borg

También se da un intercambio de mensajes que tiene por protagonista a Marius Borg, el hijo de la princesa en el que ella le dice: "¿Es inapropiado que una madre sugiera dos mujeres desnudas llevando una tabla de surf como fondo de pantalla para mi hijo de 15 años?". Él contesta: "Déjale decidir. Una madre debería quedarse fuera de eso". Curioso intercambio de impresiones cuando está a punto de empezar un juicio que puede llevar a Marius a la cárcel.

También hay documentos donde la princesa llevó a sus hijos a visitar a Epstein. "Jeffrey, me hizo sentir la mujer más hermosa del mundo. Sé que tendré que encontrar eso en otro lugar". Y no solo eso, hay también un documento donde su amigo Boris Nikolic reconoce a Epstein que a Mette-Marit "no le gusta pasar tiempo en Oslo ahora mismo y que iba a ir a la Gala Met" lo que indicaría que en aquellos momentos el matrimonio no iba bien y que estaba más interesada en estar fuera que cumpliendo sus funciones en Noruega.

Si las disculpas de diciembre de 2019 por parte de la princesa no fueron claras, las de ahora, seis años después, tampoco han resultado convincentes. La casa real ha enviado un comunicado a los medios en el que ella afirma: "Jeffrey Epstein es responsable de sus actos. Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado mejor sus antecedentes y por no haber comprendido con la suficiente rapidez qué clase de persona era. Lo lamento profundamente y es una responsabilidad que debo asumir. Demostré falta de criterio y lamento haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso". ¿De verdad eso le parece vergonzoso cuando ella misma le dijo a Epstein que le había buscado en Google? ¿Acaso no vio que en 2008 Epstein ya había sido condenado por solicitar servicios de prostitución a una menor y por trasladar a personas entre Estados con el objetivo de prostituirlas?

La verdad es que esto no llega en el mejor momento para una casa real, cuyo monarca, Harald, está a punto de cumplir 89 años y cuenta con un largo historial de enfermedades y se niega a abdicar. Además, una encuesta reciente en Noruega indicaba que sólo el 30% de los noruegos cree que Mette-Marit podrá ser una buena reina consorte. Ahora, con estas nuevas informaciones y el juicio de su hijo, esa cifra podría disminuir más…

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