Paula Vázquez: no ha podido ser madre y tampoco ha sido afortunada en el amor
Paula Vázquez se considera satisfecha en su vida profesional pero lamenta no haber alcanzado la maternidad y haber sido infortunada en el amor
Paula Vázquez es una de las más veteranas presentadoras, puede que quien más tiempo lleve ahora en ese cometido, cuando tras algunas etapas retirada por depresiones y otros problemas, ha vuelto a demostrar en la pequeña pantalla su complicidad con los telespectadores, gracias a su maestría, don de gentes, dominio de la palabra, simpatía y telegenia. Actualmente presenta en la 1 "Bake Off: Famosos al horno" y en enero, junto a otras dos acompañantes, llevó las riendas del popular programa-concurso Benidorm Fest. Si bien no puede discutirse su trayectoria profesional, de la que ella misma se considera satisfecha, en cambio lamenta dos cosas: no haber alcanzado la maternidad y haber sido infortunada en el amor.
Paula Vázquez Picallo es gallega, de Ferrol (que en vida de Franco se conocía en los mapas como El Ferrol del Caudillo), nacida hace cincuenta años. Hasta los once años vivió allí, pero cuando los astilleros cerraron y su padre tuvo que irse al paro, la familia se instaló en Hospitalet del Llobregat (Barcelona), donde la madre, peluquera, ayudó a sostener el hogar.
Paula comenzó trabajando muy joven en calidad de modelo, desde donde saltó a los estudios de TV3 en la capital catalana, que es donde debutó como presentadora. Su salto a los estudios madrileños de Televisión Española, en Prado de Rey, la convirtió merced al programa-concurso "Un, dos, tres…" en una de las azafatas elegidas por Chicho Ibáñez Serrador, al que le debe lo mucho que aprendió allí, y donde le encantaba la manera con la que Mayra Gómez Kemp manejaba su papel con los concursantes a la hora de ir ofreciéndole los posibles premios a obtener… o a llevarse la temida calabaza.
Paula Vázquez tuvo después ofertas de diversas cadenas, donde fue destacándose como eficaz presentadora. Dada su intensa dedicación, entregada como estaba siempre cada vez que comenzaba un nuevo espacio, con escaso tiempo para el descanso, el ocio y disfrute de su vida personal, fue víctima de una depresión, que la alejó momentáneamente de su trabajo. Hubo de someterse a consultas psiquiátricas y psicológicas. Todavía, confiesa, va a citas con su psicólogo, convencida de lo necesarias que en su caso son las terapias para tener una mente saludable.
Precisamente por dedicar más tiempo al trabajo, se privó de gozar más de su juventud y años sucesivos, al punto también de confesar que por esa actividad constante perdió la ocasión de ser madre, algo que siempre ha lamentado. Como también, repetimos, se considera no haber tenido suerte en el amor.
Manifiestamente discreta en esa vida personal, recuerda, divertida, cómo algunas publicaciones del corazón erraron al insertar en sus páginas noviazgos erróneos. Porque una vez la sorprendieron del brazo de un caballero, al que identificaron como un empresario ligado a la presentadora sentimentalmente. Y resulta que era su padre. Otra vez la equivocación tuvo como supuesto novio a quien en realidad era su hermano. No obstante, sí sabemos los nombres de algunos de sus acompañantes más asiduos, con quienes en diferentes etapas de su existencia vivió Paula unos amores, que nunca llegaron a cristalizar en boda.
Ellos fueron, entre algún otro: Sergio Luyk, jugador de baloncesto e hijo del internacional del Real Madrid, Clifford Luyk y la modelo, miss Europa, Paquita Torres; Joaquín Zamora; Germinal Torremocha, iluminador de televisión. Contaba Paula Vázquez que, como casi siempre pasaba muchas horas en los estudios de televisión, su oportunidad más cercana para entablar relaciones amorosas era con empleados allí. Aparte de los citados, tuvo un romance con el torero Canales Rivera, sobrino de "Paquirri", que le fue infiel a la mujer con la que convivía. Y tampoco esa historia tuvo mayor recorrido para la simpática presentadora gallega.
Sin dar dato alguno sobre lo que le sucedió, lo que naturalmente respetamos, ella misma ha confesado haber tenido un embarazo eptópico (se produce fuera del útero y amenaza la vida de la madre) que le supuso quedarse para siempre estéril. Experiencia dramática para cualquier mujer, ocioso decirlo, motivo de frustración y tristeza. Dadas las circunstancias que a Paula la han llevado más de una vez a sufrir depresiones, no vamos a insistir en lo que sufrió tras esa gran decepción.
Lo mejor que le ha sucedido para ir venciendo esos altibajos emocionales ha sido la vuelta al trabajo, en varias etapas de su vida. Recuerda cómo siendo presentadora en sus primeros tiempos, las limitaciones que los directivos imponían, por ejemplo instándole a que no luciera tejanos ante las cámaras. Eso, por no añadir que los guiones evitaban referirse a asuntos que contravinieran la moral de una sociedad todavía anclada en el pasado. Su satisfacción ahora es que ha vuelto a sobresalir como presentadora, desde que reapareció en Televisión Española en 2023 con "El puente de las mentiras", ante una audiencia que, en su mayor parte se correspondía a una generación que ignoraba quién había sido ella en televisión.
Muy contenta desde que fue contratada para "Bake Off…", resulta que engordó cuatro kilos no hace muchos meses por aquello de picar en platos con abundancia de azúcar, así que en la presente temporada se ha impuesto ser más comedida.
Lo que le cuesta es no excederse en el tiempo que dedica a la preparación de cada programa. Ello la ha llevado de nuevo a consultar a especialistas médicos, quienes la han diagnosticado padecer un trastorno por déficit de atención e hiperactividad. A veces, "se le va la olla", como si hubiera perdido por momentos consciencia de cuanto le rodea, complicado asunto que se agrava porque, una vez que reacciona, su ritmo laboral es incesante. Para eso está la medicación que le recetan. Ella pone todo de su parte para irse de viaje los fines de semana, aunque lo haga en soledad. Así despeja su mente. Y como le gusta comer bien, sobre todo echando mano de la gastronomía de su tierra, ponerse morada de percebes, es una de sus mayores satisfacciones. Tiene una casa en una aldea galaica, donde va cuando le es posible. Y en Madrid reside en Pozuelo de Alarcón, localidad cercana a los estudios de Televisión Española. No ha descartado enamorarse otra vez, aunque ya indicamos que, por ahora, su corazón está libre… y no ha bajado la bandera, como los taxis.
Lo más popular
-
Los españoles empobrecen y el Gobierno culpa a los microcréditos -
Kostyuk niega el saludo a la número 1 del mundo y sentencia: "Mi hermana duerme debajo de tres mantas, sin luz y sin agua caliente" -
Federico Jiménez Losantos: 'Al menos, Trump ha hecho algo; Europa, el más pomposo de los ridículos' -
Barcelona - Real Madrid, en directo -
"Ni gusanos, ni fachas. Somos exiliados de una dictadura": el dolor de los venezolanos por los insultos en La Sexta
Ver los comentarios Ocultar los comentarios