
La revista Semana adelantaba en primicia que Sara Carbonero había sido ingresada el pasado 2 de enero en un hospital de Lanzarote. La periodista sufrió una fuerte indisposición mientras disfrutaba del inicio del año en La Graciosa junto a su novio, José Luis Cabrera, y un grupo de amigos, entre los que se encontraba Isabel Jiménez.
Poco después trascendió que la toledana había tenido que ser intervenida de urgencia. Aunque se valoró la opción de trasladarla a otro centro hospitalario, los médicos desaconsejaron el movimiento por su bienestar, dado que el viaje en helicóptero implicaba riesgos al estar la paciente demasiado débil.
Ante las especulaciones sobre una posible recaída en el cáncer de ovario que sufrió en 2019, su entorno ha enviado un mensaje tranquilizador en ¡Hola!. Fuentes cercanas aseguran que la operación se debe a un "fuerte dolor abdominal" y no guarda relación con su enfermedad anterior. Aunque permanece en la UCI, Carbonero está consciente y despierta.
Iker Casillas, ha sido el encargado de arrojar luz sobre la situación. A su salida de los juzgados por un asunto ajeno, se ha mostrado amable con la prensa y ha asegurado con una sonrisa que su exmujer "está bien", insistiendo en que "no hay que preocuparse".
Casillas explicó que no se ha desplazado a la isla porque el regreso de la periodista a la capital es inminente. "En cuanto pueda viene", aclaró el exfutbolista, subrayando que Sara se encuentra perfectamente acompañada en Lanzarote durante su recuperación.
