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Gonzalo Miró lleva seis años con su última novia y nunca ha olvidado las amenazas de muerte que sufrió

El tertuliano halla la calma con Noelia Velasco tras una juventud marcada por la orfandad y el acoso que padeció junto a su madre Pilar Miró.

El tertuliano Gonzalo Miró. | RTVE

Gonzalo Miró, que va a cumplir cuarenta y cuatro años dentro de unos días, ha encontrado en su actual pareja una etapa más estable, muy distinta a cuando iba por la vida de conquistador.

Nunca terminó sus estudios de Humanidades y Ciencias Políticas, tampoco los de Ciencias de la Información. Tuvo interés por el cine y se fue a Nueva York a seguir unos cursos. Aunque de nada le sirvieron al no llevarlos a la práctica. Digamos que ha sostenido hasta la fecha profesionalmente un itinerario zigzagueante. Da la impresión de que ahora se encuentra más a gusto ante las cámaras, como ya probó en el programa de Susanna Griso, "Espejo público", en 2023.

El hijo único de Pilar Miró, madre soltera

En su carné de identidad consta como Gonzalo Werther Miró Romero. Lo de Werther, como si fuera su apellido o bien nombre compuesto, obedece a la película que rodó de igual título. Sus apellidos, son los de la madre, Pilar Miró Romero, al no haber sido reconocido por su padre, cuyo nombre ella ocultó.

Nació el 13 de febrero de 1982. Diez días más tarde se produjo el golpe de Tejero en el Congreso. Gente cercana a Pilar le instaron ese día a que se marchara de España: estaba fichada por la policía. Su película "El crimen de Cuenca" fue la causa de sus problemas con la justicia. Pero Pilar optó por quedarse en casa, con su hijo, soportando las amenazas de muerte que sufrió. Gonzalo era un bebé y lo cuidó amorosamente. Cuando fue creciendo y ella por sus obligaciones no podía ocuparse de él, contó con la inestimable ayuda de Blanca Álvarez, una veterana de la televisión, quien se hizo cargo muchas veces de Gonzalo. Había sido madre de siete hijos, por lo que su experiencia quedaba más que probada. Uno de ellos falleció dramáticamente y Pilar, en el extranjero, nada más enterarse, voló a Madrid para consolar a su generosa amiga.

Aquel 23 de febrero de 1982, Pilar Miró tuvo miedo. Si huía, ¿qué iba a ser del pequeño Gonzalo? Sus pensamientos quedaron reflejados en la magnífica biografía que Diego Galán escribió de ella: "Pilar repasó su situación en la vorágine del golpe militar, los riesgos que corría… Se acordó de sus amigos, de Balbín…"

Amenazas que recibió en el colegio

Hay un capítulo muy duro en la vida de Gonzalo Miró siendo adolescente. Pilar se preocupaba por su hijo constantemente, para que estudiara inglés, piano, escribiera un diario… Y hablaba con los responsables del colegio donde el jovencito estaba inscrito, iba a verlo en las aulas cuando podía… La furia se apoderó de ella cuando leyó un anónimo que Gonzalo había recibido y tardó en enseñárselo: "… dice la gente que tu madre es una ladrona de mierda y que por eso la echaron de TVE… Te voy a destrozar la cara de nena que te han puesto, así que más te vale no salir de tu puta casa, ¿me has entendido, bastardo?"

Pese a su fortaleza mental Pilar Miró sufrió mucho por esas amenazas que sufrieron tanto ella como Gonzalo. Fueron un día a un evento deportivo y padecieron insultos de varios espectadores, que los obligaron a salir a la calle. Gonzalo también vivió en su adolescencia momentos felices junto a su madre, como el año que la película de ella, "El perro del hortelano", se estrenó en una de las secciones del Festival de San Sebastián, Zabaltegui, en el Velódromo de Anoeta, ante tres mil espectadores. La película se la dedicó Pilar a su hijo, quien se sintió tan emocionado como orgulloso.

La orfandad

El domingo 19 de octubre de 1997 Pilar Miró se sintió muy cansada. Se pasó la mañana hablando con amigos. Le daba vueltas a su futuro profesional, ya desvinculada de sus cargos en Televisión Española y la Dirección General de Cinematografía. Podría atender una oferta para dirigir en Argentina una versión filmada de la obra teatral "Señorita Julia" o bien adaptar algún clásico para el cine. Gonzalo se encontró a su madre en el descansillo de una escalera de la casa, arrumbada. Trató de socorrerla con la respiración boca a boca. En vano. Había muerto de un ataque cardíaco. La llegada de una ambulancia resultó ya inútil. Tenía cincuenta y siete años y había dejado huérfano a su único hijo, de dieciséis.

Al tanatorio acudieron los reyes Juan Carlos y Sofía, y el presidente del Gobierno Felipe González, que era padrino de Gonzalo. En el crematorio del cementerio de la Almudena, Gonzalo parecía ausente, con sus cabellos rubios recogidos en una coleta. La veterana locutora Blanca Álvarez, luego ejecutiva en Televisión Española, lo abrazaba, y lo protegió durante mucho tiempo hasta que alcanzó su mayoría de edad.

Un joven seductor

Gonzalo Miró y Natalia Verbeke

No tenía muy claro su futuro profesional, hasta que años más tarde, encontró en el mundo de la televisión el modo de ganarse la vida como tertuliano y presentador; ya pese a su juventud víctima de una galopante alopecia que lo dejó casi calvo. A él no le importó, al punto de que no hace mucho declaraba que por nada del mundo renunciaría a su cabeza casi monda y lironda. Siempre vestido de manera informal, resultó ser un seductor constante. Con el nuevo siglo, veinteañero, formó pareja con la actriz Natalia Verbeke, entre 2003 y 2005. Ese último año salió con la hija de la duquesa de Alba, Eugenia Martínez de Irujo, con quien estuvo cuatro años ligado. Ella se lo presentó a su madre llevándolo a una cena familiar navideña en el Palacio de Liria. Tenía la duquesa la costumbre de celebrar una misa en la capilla palaciega, a la que esa noche asistieron todos los invitados… menos Gonzalo, que se negó. Aquel detalle, un desaire, molestó a doña Cayetana y así se lo manifestó a Eugenia.

Rota aquella relación fue cuando en 2009, se emparejó con Amaia Montero, vocalista del conjunto La Oreja de Van Gogh. Fueron novios apasionados a lo largo de dos años. Luego de 2011 apareció otra cantante en la vida del impulsivo Gonzalo: Ana Isabel Medinabeitia. Hasta que con Malú vivió posiblemente el amor más intenso de su vida entre los años 2014 y 2017.

Gonzalo Miró y Malú

Imparable en sus conquistas, fue en 2018 cuando apareció en su horizonte sentimental Noelia Velasco. Una modelo y azafata de congresos, natural de Talavera de la Reina. Monitora de actividades deportivas cuando era novia del campeón de motociclismo Álvaro Bautista. Desde entonces, Gonzalo y Noelia han continuado su vínculo amoroso, residiendo en Pozuelo de Alarcón.

Trabajo en la pequeña pantalla nunca le ha faltado a Gonzalo Miró hasta desembarcar en Televisión Española donde ajeno a él, el programa ha sido objeto de una protesta debatida en el Congreso de los Diputados.

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