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Denuncian que la perra que Chenoa adoptó es una mascota robada y exigen pruebas de ADN

La reclamante asegura haber reconocido al can en una publicación de la cantante y pide un test genético para recuperarle.

Europa Press

Cristina, una joven residente en Santander, ha publicado un vídeo en TikTok solicitando ayuda y visibilidad para esclarecer el paradero de Lola, su perrita de raza pomerania que fue sustraída en Tenerife en abril de 2024.

Tras cruzarse con unas imágenes del programa de televisión Dog House, la joven está convencida de que Chloe, la mascota adoptada recientemente por la cantante y presentadora Chenoa, es en realidad su perra robada.

Un robo sin resolver

La historia se remonta a diciembre de 2022, cuando Cristina compró a Lola en Tenerife como un regalo para su hijo. Sin embargo, en abril de 2024, la pequeña pomerania desapareció de un complejo residencial en el sur de la isla: "Me la robaron en abril de 2024. Puse la denuncia el 27 de abril, pero desde el hotel me dijeron que las cámaras no funcionaban esa noche", relata Cristina en su testimonio.

Tras meses de búsqueda infructuosa en redes sociales, cartelería y visitas a clínicas veterinarias, la pista de Lola se perdió por completo. Cristina llegó a mudarse a Santander, manteniendo la denuncia activa y la esperanza de encontrarla.

La llamada de alarma y el cruce de datos

La situación dio un giro radical cuando una conocida le envió a Cristina un fragmento del programa de Televisión Española Dog House, presentado por Chenoa. Al observar a la nueva mascota de la artista, la joven asegura que entró en shock.

Cristina señala que su perra Lola nació de un padre pomerania merle, heredando una característica heterocromía en el ojo derecho, además de dos finas líneas blancas en la frente y el hocico.

Según las averiguaciones de Cristina, Lola fue sustraída en abril de 2024. La protectora donde apareció la perra en Málaga registró su ingreso en septiembre de 2024 sin microchip, colocándole uno nuevo en ese momento. Chenoa habría completado la adopción en diciembre de ese mismo año.

Ante los comentarios sobre la diferencia en el tono de pelo, Cristina argumenta que los pomeranias mudan considerablemente su pelaje de cachorros a adultos, y no descarta incluso que el color fuese manipulado para dificultar su identificación durante el traslado desde las islas.

Negativas y petición de un análisis genético

Tras recabar estos datos, la joven intentó gestionar la situación por la vía privada. Asegura haber contactado con la protectora intermediaria y con el hermano y representante de Chenoa para solicitar una verificación presencial, un escáner de rayos X (por si existiera un chip previo dañado) y una prueba de ADN.

Sin embargo, ante la negativa de la contraparte —quienes argumentan que se trata de un perro distinto y que las coincidencias son fortuitas— y la falta de avances, Cristina decidió acudir de nuevo a las dependencias policiales para ampliar su denuncia y hacer público su caso en TikTok.

"No hago esto por polemizar. Solo pido que hagamos una prueba de ADN o unos rayos X estando yo presente. Si no estuviera tan segura y no hubiera tantas coincidencias, jamás habría hecho este vídeo", concluye la afectada.

Por el momento, ni la cantante ni su entorno han emitido un comunicado oficial al respecto en sus canales públicos, mientras el caso continúa en manos de las autoridades policiales.

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