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Porto Santo, la apartada y paradisíaca isla portuguesa en mitad del Atlántico

Cálida, distante, de aguas turquesas propias del Caribe pero al lado de Europa. Porto Santo permanece casi oculta al mundo y con una playa de fábula.

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Cálida, distante, de aguas turquesas propias del Caribe pero al lado de Europa. Porto Santo permanece casi oculta al mundo y con una playa de fábula.
Porto Santo, la escondida isla paradisíaca portuguesa en mitad del Atlántico

Tranquila, agradable, playera y manejable. Con estas cuatro palabras se podría resumir un viaje a Porto Santo, una de las islas del archipiélago de Madeira a la que llegar no es tan fácil como parece (con un test PCR negativo obligatorio para todos los viajeros) aunque el esfuerzo merece la pena. Un pedacito del paraíso en mitad del Atlántico, con una playa de fina y agradable arena blanca, casi virgen, esperando ser paseada. Esto, junto a su clima cálido, más seco que el de su hermana mayor Madeira, convierten a Porto Santo en un destino perfecto para los que buscan la desconexión y el aislamiento (casi por completo) pero con todas las comodidades que se encuentran en el continente.

El archipiélago de Madeira pertenece a Portugal y comprende 4 grupos de islas: Madeira, Porto Santo, islas Desertas y las islas Salvajes. Únicamente las dos islas más grandes (Madeira y Porto Santo) están habitadas, aunque la segunda juega en una clara inferioridad, algo que añade más encanto a una visita. El archipiélago está situado en el océano Atlántico, a 450 km de las Islas Canarias, a 500 km de la costa africana (Marruecos) y a 1.000 km del continente europeo (Lisboa), distancia que se recorre en 90 minutos de vuelo.

Desde la cubierta del ferry que nos lleva de Funchal, la capital de Madeira, hasta Porto Santo (a unos 43 kilómetros de distancia), después de una apacible travesía de un par de horas, es posible apreciar el amarillo y dorado que caracterizan a Porto Santo y su singularidad en medio del océano Atlántico. Este pedazo de tierra portuguesa de ultramar donde viven normalmente unas 5.000 personas, está conectado por mar y por aire a Madeira durante todo el año para el tránsito de personas y suministros, aunque es en verano cuando aumentan las conexiones para recibir turistas.

Lo primero que sorprende al desembarcar es la facilidad con la que se puede llegar desde el pequeño puerto, situado cerca de Vila Baleira (de unos 5.000 habitantes), la pequeña capital de Porto Santo, hasta la otra punta de la isla, Ponta da Calheta, a unos 10 kilómetros casi en línea recta que se pueden recorrer por la transitada carretera principal y arteria de comunicaciones de la isla portuguesa. Esta primera toma de contacto nos permitirá situarnos sobre el terreno a través de una rápida panorámica sobre ruedas, mostrando un terreno muy diferente a la abrumadora Madeira y sus grandes montañas, puesto que Porto Santo es casi desértica, sin altas cumbres y mucho menos frondosos bosques de Laurisilva.

Al llegar a la playa de la Calheta, el punto más lejano de la isla, se nos presenta un paisaje volcánico de otro tiempo, moldeado por el paso de los años, del viento y el agua. Es el lugar en el que termina la larga playa y por eso es la más rocosa. En ella podemos disfrutar de unas bellas vistas del islote da Cal. Además cuenta con arena terapéutica y sus aguas ofrecen a los bañistas un rincón apartado, dentro de lo aislado de la propia isla, perfecto y casi privado para no pensar en nada más allá del propio descanso.

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Porto Santo, Portugal. | David Alonso Rincón.

A la hora de comer es muy recomendable caminar un par de kilómetros sobre la fina arena de la playa o moverse con el coche hacia el oeste de la isla, más alejados de la Calheta, ya que en esta playa su chiringuito no deja de ser una cafetería con bocadillos. Muy cerca de allí, en la tranquila playa de Ribeiro Cochinho, próxima al hotel Vila Baleira, es posible comer en uno de sus restaurantes en primera línea de playa unas deliciosas sardinas asadas, regadas con el sabor de la insuperable cerveza portuguesa Super Bock.

Su capital, Vila Baleira, ascendida a esta categoría geográfica hace relativamente pocos años (1996), que también da nombre al municipio y a su única pedanía, es pueblo en esencia durante 9 meses año, que engorda dopado por el turismo continuo durante los meses de verano. Al pasear por sus empedradas calles descubriremos una localidad con muchos y variados comercios, restaurantes e incluso un centro cultural y de congresos, además de varios monumentos de obligada visita como la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad o la Casa Museo de Cristóbal Colón, dentro una corta excursión a la misma.

Uno de los principales monumentos de Porto Santo es la iglesia principal, también conocida como iglesia de Nossa Senhora da Piedade, ubicada en plena ciudad, a la que no es complicado llegar, incluso si uno se propone perderse por sus calles. Con una agitada historia, esta iglesia fue incendiada varias veces por los piratas y corsarios que desembarcaban en la isla, actualmente conserva en su interior un bellísimo altar y cuadros de Martim Conrado y Max Romer, cuya belleza artística cautiva a todos los que la visitan.

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El muelle de Porto Santo, Portugal. | David Alonso Rincón.

El mayor referente cultural y orgullo de sus vecinos es la Casa Museo de Cristóbal Colón, que indica la presencia del descubridor de América en la isla. Reconstruida casi en su totalidad, en ella se intenta recrear el ambiente primitivo donde vivió el explorador, en un conjunto de dos edificios, el más antiguo de los cuales se remonta a la época en que el navegante vivió en Porto Santo.

Al cruzar la carretera principal, un paso de cebra separa Vila Baleira de la playa principal y el muelle viejo de Porto Santo. Antiguo muelle que servía a la isla como lugar de carga y descarga de pasajeros y mercancías. Actualmente, considerado monumento por la localidad, se utiliza para el ocio y el buceo en las aguas cristalinas que bañan la playa local. Una bella postal para despedirse de Porto Santo y sus aguas turquesa que la convierten en un pedacito del Caribe en mitad del Atlántico.

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