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Alimentos que se pueden congelar, aunque no lo parezca

Existen alimentos que parece que no pero también se pueden congelar. Solo hay que seguir unos trucos para que conserven propiedades y sabor.

Existen alimentos que parece que no pero también se pueden congelar. Solo hay que seguir unos trucos para que conserven propiedades y sabor.
food, yummy, potato | Unsplash/Mustafa Bashari

Los congeladores forman parte de la sociedad desde hace cientos de años, todas las casas tiene uno actualmente. La gran mayoría guardan sobre todo ultracongelados y helados en los meses más calurosos pero también sirven para evitar que se desperdicie mucha comida. ¿Por qué se dice esto? Porque, si se prepara comida de más, en la mayoría de los casos, se puede guardar en algún recipiente y congelarla para tiempo después. Pero hay que saber también que no todas las comidas pueden ser congeladas.

De hecho, la congelación es una práctica común para prolongar la vida útil de muchos alimentos, pero hay algunos que sorprendentemente pueden ser congelados aunque no lo parezca a simple vista. Estos alimentos pueden conservarse en el congelador sin perder su calidad, sabor y textura, lo que resulta en una solución práctica para evitar el desperdicio de alimentos y mantener una despensa bien surtida.

Claves a la hora de congelar

Por regla general, todos los alimentos que se van a congelar se tienen que guardar sin agua ni aire, para evitar que se agüen y se oxiden o deterioren. Además, se recomienda guardarlos en trozos pequeños o raciones para solo descongelar la que se va a utilizar y no toda la pieza. El motivo es que hay que tener en cuenta que los alimentos que han estado congelados no se pueden volver a congelar una vez descongelados.

También es recomendable utilizar recipientes herméticos y materiales adecuados para la congelación. Si se quiere reducir el plástico para no dañar el planeta, hay que prescindir en la medida de lo posible del film de cocina y de las bolsas de congelación desechables, y optar por recipientes de cristal o tuppers o bolsas reutilizables.

Cuáles son los alimentos que se pueden congelar

  • Café

Para disfrutar de café de verdadera calidad es imprescindible invertir en buenos granos de café natural recién tostados. Hay que destacar que en el momento en el que se tuestan empiezan a perder aroma y sabor, por lo que es esencial consumirlo a los pocos días. ¿Y si se ha comprado un café excelente y no se va a poder gastar pronto? Congelarlo puede ser una solución de urgencia. Pero, es importante dividir los granos en porciones de uso para descongelar solo la cantidad exacta que se vaya a necesitar para usar en ese mismo instante. Hay que señalar que solo merece la pena congelar los granos fresquísimos de café de calidad, y preferiblemente en bolsas herméticas con el mínimo aire dentro.

  • Aguacate

El aguacate, una fruta conocida por su textura cremosa, pero también se puede congelar. Si se quiere congelar para aumentar su duración entonces hay que retirar la cáscara y el hueso, mezclar los trozos de aguacate con un poco de jugo de limón y ponerlos en un recipiente o bolsa, eliminando el aire. Es importante recordar que el tempo de almacenamiento en el congelador es de 4 a 6 meses.

No obstante hay que tener en cuenta que al descongelarlo cambiará su textura, pero la congelación es un método ideal si se quiere preparar guacamole, salmorejo de aguacate, algún dulce o batido.

  • Calabaza

La calabaza es una de las hortalizas que mejor aguanta la congelación, tanto cruda como cocida. Si se quiere congelar cruda, lo más recomendable es pelar la calabaza y cortarla en daditos. Para que no se peguen entre ellos durante el proceso de congelación, hay que colocarlos separados sobre una bandeja que quepa en el congelador, taparla con papel film, congelarla un par de horas y, luego, juntarlos todos en un tupper o una bolsa.

Otra opción es congelarla cocida en forma de puré o crema. Solo hay que cocinarlo de la forma habitual, dejar que se enfríe y, luego, meterla en el congelador. No obstante, para que dé más juego, se puede congelar en raciones individuales o incluso rellenando una cubitera de hielo, para así tener cubitos que añadir a los guisos.

  • Champiñones

Las setas y los champiñones no son una excepción, se pueden colocar de forma segura en el congelador. Pero hay que seguir un consejo para que no pierdan su sabor, hay que cocinarlas al vapor durante cinco minutos después del proceso de descongelación. Tiempo de almacenamiento en el congelador es de 3 meses.

  • Apio

Si se congela entero durará dos meses, pero si se limpia, se cortan los tallos uno a uno, y se colocan en una bolsa, durarán mucho más. Una vez descongelado, se pueden utilizar para preparar purés o cualquier otro plato cocido. Tiempo de almacenamiento en el congelador de 2 meses a 1 año.

  • Brócoli

Como muchas otras verduras, no se mantendrá fresco durante más de una semana, por lo que una opción ideal es congelarlo. Antes de hacerlo, hay que limpiarlo bien, escurrirlo y separar en floretes y cerrar en una bolsa hermética. El tiempo de conservación en el congelador es de 6 a 8 meses.

  • Ajo

Para poder congelarlos lo ideal es pelarlos, limpiarlos y envolverlos en papel de cocina para absorber la humedad y meterlos en una bolsa para congelados. Es importante saber que se pueden congelar tanto enteros como picados, si se hacen ya picados se ahorra tiempo a la hora de añadirlos a cualquier guiso o plato. Es importante recordar que el tiempo de conservación en el congelador es de 2 a 6 meses.

  • Jengibre

Esta raíz se puede congelar y usar poco a poco. Para aprovecharlo, es mejor no poner toda la pieza en el congelador sino que es mejor cortarlo en varios trozos, ponerlos en bolsas herméticas y usarlos progresivamente. El motivo es que si se congela entero será muy difícil romperlo para usar solo lo que se necesita. Tiempo de almacenamiento en el congelador de 3 meses.

  • Hierbas

Las hierbas frescas son un ejemplo inesperado de alimentos que pueden congelarse. Muchas personas no se dan cuenta de que las hierbas como el perejil, cilantro, albahaca y menta pueden ser congeladas fácilmente.

Para que duren más, es importante lavarlas y secarlas bien, quitando los tallos y colocándolas en paquetes de papel de aluminio. Cuando se vayan a usar hay que cortar los tallos antes de descongelarlos. Otra opción interesante es congelarlas en dados de aceite de oliva, como los clásicos dados de agua: estarán listos para usar en salteados o cualquier preparación. Hay que ser conscientes de que el tiempo de conservación en el congelador es de 6 a 9 meses.

  • Mantequilla

Si se tiene mantequilla extra en casa y se sabe que no va a ser utilizada en un corto espacio de tiempo lo mejor es meterla en el congelador antes de la fecha de vencimiento y así se extenderá su vida útil. Hay que tener en cuenta que, con la congelación, puede perder algo de sabor con el tiempo, pero esto es normal. El tiempo de almacenamiento en el congelador es de 9 meses si está salada y 5 meses si no tiene sal.

  • Yogur

El yogur es otro alimento que muchos no consideran congelar. Sin embargo, el yogur congelado puede convertirse en un delicioso y refrescante postre. Simplemente hay que colocar el yogur en recipientes individuales y congelarlo hasta que esté firme. Se puede agregar frutas o miel antes de congelar para darle un toque más sabroso.

  • Arroz

El arroz blanco, la paella y el arroz al horno se pueden congelar sin problemas. Es tan sencillo como envolverlo en una poco de plástico y luego colocarlo en una bolsa para congelar. Sin embargo, no debe hacerse si el arroz está cremoso o con caldo ya que se congelaría mucho y luego no sería comestible una vez descongelado. El tiempo de almacenamiento en el congelador es de 2 meses.

Es un truco útil para congelar también cuscús o quinoa, aunque esta última puede quedar con una textura algo más gomosa si no se ha controlado bien el punto de cocción. Para reusarlo bastará con saltearlo directamente en una sartén con poco aceite, o emplear el microondas.

  • Claras de huevo

Las claras de huevo son un alimento alto en proteínas muy utilizado por los deportistas, pero hay recetas de postres tradicionales que no las necesitan. De hecho, muchas veces se cuecen yemas de huevo y se tiran las claras, pero se pueden guardar para no desperdiciarlas. Es tan sencillo como ponerlas en un recipiente y luego en el congelador. Serán útiles más tarde para preparar tortitas y postres. Tiempo de almacenamiento en el congelador es de hasta 1 año.

  • Huevos

Los huevos también pueden congelarse, pero no en su cáscara. Para ello hay que batir los huevos y colocarlos en bandejas de cubitos de hielo o en bolsas herméticas. Esto permitirá tener porciones individuales listas para usar en tortillas, revueltos u otros platos. Otra opción es separar las yemas de las claras. Se pueden verter las claras en recipientes de silicona, congelarlas y después desmoldar y guardar juntas en una bolsa hermética. Las yemas se congelan mejor si se baten ligeramente, antes de aplicar el mismo método. Es preferible descongelarlos en la nevera, usarlos cuanto antes y cocinarlos por completo.

  • Harina

Probablemente nunca se haya considerado la posibilidad de congelar harina, pero se puede poner en una bolsa y guardarla en el congelador para extender su vida útil. Tiempo de almacenamiento en el congelador de hasta 1 año. El motivo es que congelar la harina es una forma válida de alargar su frescura y protegerla de los insectos y otros microorganismos, igual que ocurre con cereales crudos.

Lo mejor es separar cantidades adecuadas al uso que se le irá dando a cada variedad, envasándola en bolsas herméticas y anotando el contenido y la fecha. Aunque en principio las harinas no caducan, sí pierden propiedades organolépticas con el tiempo.

  • Levadura

La levadura es de esos alimentos que se puede dudar de si se puede congelar o no, pues si, tanto abierta como cerrada. No pierde propiedades y se puede utilizar sin descongelar. Hay que tener en cuenta que cuando se congela la levadura aún sellada durará para siempre, una vez abierta y congelada unos 6 meses. No es necesario descongelarlo o dejarlo a temperatura ambiente antes de usarlo, puede usarse directamente.

  • Picante

Los pimientos o chiles no solo alargarán su vida, sino que también te darán la oportunidad de utilizarlos con mayor facilidad. A medida que se endurecen, se pueden cortar en tiras sin manchar ni preocuparse por las semillas. Por supuesto, cuanto más tiempo permanezcan en el congelador, menos sabor tendrán. Tiempo de almacenamiento en el congelador es de 9 meses.

  • Sopas

Al igual que se congela el caldo de pollo o de verduras, también se pueden congelar las sopas. El mejor consejo es guardarla en frascos con porciones individuales ya que siempre se puede descongelar para una comida o cena de emergencia. Tiempo de almacenamiento en el congelador de 2 a 3 meses.

  • Gazpacho

De hecho es una sopa fría, así que como el resto de sopas, se puede congelar sin problema, es más, si se descongela pero no del todo y quedan trocitos todavía congelados a la hora de comer será incluso más sabroso. Tiempo de almacenamiento en el congelador de 1 a 2 meses.

  • Hummus

Tanto los comprados como los caseros pueden permanecer en el congelador manteniendo su sabor y propiedades. Si es casero lo ideal es añadir un chorrito de aceite antes de cubrirlo bien para que no se seque al descongelarlo. Tiempo de conservación en el congelador de 6 a 8 meses.

  • Queso

El queso empieza a estropearse cuando se corta o se abre, y eso es un problema si no hay mucha gente en casa a la que le guste el queso y se ha comprado una unidad grande. Congelarlo por porciones bien envueltas es una solución para evitar que se eche a perder, aunque perderá textura al descongelarse. No será ideal para servir como tapa, pero así se evita tirarlo a la basura.

No obstante, hay que saber que no todos los quesos congelan igual de bien -cuanto más grasos, mejor-, pero serán perfectamente comestibles. Un buen recurso es congelar porciones de queso recién rallado; así habrá queso de verdad listo para servir con los platos de pasta o pizza en cualquier momento.

  • Tortitas y gofres

Aunque son fáciles de preparar, las tortitas y los gofres suelen dar pereza, sobre todo porque son ideales en el desayuno y a primera hora no apetece liarse a cocinar. Así que un buen recurso es doblar las cantidades y congelar las sobras por unidades.

Hay que saber que se tendrán mejores resultados si se congelan recién hechos. Además, es preferible aplicar el congelado por contacto, dejando que se congelen durante una o dos horas sin cubrir antes de proteger con plástico film. Una vez bien envueltos se pueden apilar en un recipiente o bolsa sin miedo a que se peguen entre sí.

Así se puede disfrutar de un capricho para el desayuno cualquier día, sin más complicaciones que recalentarlos a la plancha, tostador o con un horno microondas.

  • Patatas fritas de bolsa y otros aperitivos salados

Las patatas fritas y aperitivos salados varios se comparan para ocasiones puntuales y normalmente poniendo una pinza a la bolsa se conservan durante semanas en perfecto estado. Pero, si se ha comprado demasiado o se sabe que va a pasar tiempo antes de usarlos, se pueden congelar.

Puede ser sorprendente pero la congelación alarga la vida de patatas fritas de bolsa y otros snacks. El mejor método es el del congelado por contacto en una bandeja y después en una bolsa o recipiente hermético, para evitar que se peguen entre sí. Hay quien incluso afirma que las patatas fritas están más ricas si se han congelado, y se pueden comer directamente sin necesidad de esperar a que vuelvan a temperatura ambiente.

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