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Pros y contras de ser noctámbulo

Ser diurno o nocturno no es una opción. Realizar actividades hasta altas horas provoca efectos adversos en la salud. ¿Qué hay de bueno y de malo?

Ser diurno o nocturno no es una opción. Realizar actividades hasta altas horas provoca efectos adversos en la salud. ¿Qué hay de bueno y de malo?
cama, dormido, mujer | Pixabay/CC/Pexels

Ser diurno o nocturno no es algo que las personas elijan, cuando uno es mayor, su horario de trabajo a veces es quien determina esto pero, normalmente es la genética. De hecho, se estima que las variaciones en los hábitos de sueño de las personas está predeterminada de manera hereditaria y genética, y eso se puede explicar desde el punto de vista evolutivo. Esto tiene sentido porque en la antigüedad existían madrugadores y noctámbulos, ya que en una comunidad esto permitía tener personas despiertas y alerta ante cualquier amenaza en cualquier horario del día.

No obstante, en las sociedades modernas, en las que la actividad en general y la jornada de trabajo tienen lugar durante el día, las personas noctámbulas, que son aquellas que prefieren ir a la cama después de la medianoche, parecen estar en desventaja respecto a aquellas que se van a dormir temprano y tienen todas sus energías en las primeras horas de la jornada, algo que es visto como "lo normal". Además, es importante tener en cuenta que el organismo está preparado para vivir de día y descansar de noche. Sin embargo, muchas personas eligen usar el día para dormir y aprovechan algunos beneficios de la madrugada para realizar sus actividades diarias sin advertir que este hábito puede traer consecuencias negativas para la salud.

De hecho, los especialistas coinciden en que mantenerse despierto durante la noche genera un desgaste extra para el cuerpo. Por eso, pueden verse afectadas las destrezas físicas y mentales. Hay que tener en cuenta por ello que este esfuerzo, a futuro, puede provocar diferentes problemas como la hipertensión o trastornos agudos relacionados con el sueño. No obstante, no son pocos los que avisan que a altas horas de la noche gozan de una mayor creatividad y tranquilidad para trabajar. Pero, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una persona que trabaje en horario nocturno envejecerá 5 años por cada 15 que permanezca cumpliendo tareas.

En ese sentido, también aumentan otros problemas no menores como el sedentarismo y la falta de roce social, que se contrapone con la tranquilidad de la noche y una mayor predisposición para desenvolverse sin molestias de ningún tipo alrededor.

¿Qué es un noctámbulo?

Un noctámbulo es una persona que trasnocha de forma natural y se siente mejor a medida que pasan las horas. Por lo general, le cuesta mantenerse despierto durante el día y tiene más energía por la noche. Ser noctámbulo, es decir, estar más activo y productivo durante la noche, es una característica de muchas personas. Esta predisposición puede influir significativamente en diversos aspectos de la vida, desde la rutina diaria hasta la interacción social y el rendimiento laboral o académico.

¿Qué hace que alguien sea noctámbulo?

Todas las personas tienen un reloj interno que ayuda a controlar muchos aspectos de la vida, incluidos los ciclos de sueño-vigilia. Este reloj funciona principalmente sincronizado con la luz ambiental, y es por eso por lo que se suele tener más sueño cuando está oscuro afuera y se está más alerta durante el día. Sin embargo, el reloj interno también está influenciado por otras señales, lo que puede permitir una variación bastante significativa en el ritmo de éste en comparación con el de otra persona.

Cuando uno es noctámbulo, algunos comportamientos, como comer constantemente hasta tarde o exponerse a la luz brillante no ambiental por la noche, pueden haber ayudado a entrenar el reloj interno para que cambie un poco más tarde de lo normal. Pero ser un noctámbulo también puede estar en los genes. De hecho, un estudio reciente ha demostrado que un cambio genético en un gen llamado CRY1 es común entre las personas que padecen una afección llamada trastorno de la fase tardía del sueño o DSPD.

Las personas con trastorno de la fase retrasada del sueño tienen un reloj interno que se retrasa, lo que hace que se despierten más tarde de lo habitual por la mañana y se vayan a dormir mucho más tarde que la mayoría.

Pros de ser noctámbulo

  • Flexibilidad en horarios: Para quienes trabajan de forma independiente o tienen horarios flexibles, ser noctámbulo puede permitir una gestión del tiempo más acorde a sus ritmos naturales, potencialmente mejorando el rendimiento y la satisfacción laboral.
  • Son más inteligentes: Hay bastantes estudios sobre la inteligencia de quienes se levantan tarde. Uno de ellos descubrió que los estudiantes más brillantes eran los que trasnochaban y se levantaban tarde. Los que tenían una puntuación media-baja eran los que madrugaban y se iban temprano a dormir.
  • Son más productivos: Aunque tanto los madrugadores como los noctámbulos rinden igual al principio de la jornada, los segundos tienen a ser productivos durante más tiempo.
  • Son más creativos: Algunos estudios sugieren que las personas noctámbulas tienden a ser más creativas. El motivo es que la tranquilidad nocturna puede fomentar el pensamiento divergente y la generación de ideas novedosas.
  • Se concentran mejor: Las investigaciones demuestran que los noctámbulos tienen una mayor capacidad de concentración que los madrugadores.
  • Rinden más después de 10 horas despiertos: Según los ensayos de reacción de AsapScience, los madrugadores y los noctámbulos rinden igual una hora después de despertar. Diez horas más tarde, sin embargo, los noctámbulos son significativamente más productivos que los madrugadores.
  • Aprenden a ser flexibles: Como el mundo gira en torno al horario de los madrugadores, a los noctámbulos no les importa cambiar sus hábitos o estilo de vida.
  • Están listos para las tareas urgentes: En lo que al trabajo se refiere, los noctámbulos pueden lidiar con los pedidos urgentes para primera hora sin tener que levantarse temprano.
  • Tienen una fuerza especial: Un estudio de la Universidad de Alberta puso a prueba la fuerza de las piernas de los noctámbulos y los madrugadores en diferentes momentos del día. Al parecer, la de los madrugadores se mantenía estable, mientras que la de los noctámbulos aumentaba por la noche.
  • Tranquilidad y menos distracciones: La noche suele ser más tranquila, lo que permite concentrarse mejor en tareas o proyectos. La falta de interrupciones comunes durante el día, como el ruido del tráfico o las interacciones sociales, puede aumentar la productividad.
  • Tienen una mayor resistencia mental: Los madrugadores se ponen manos a la obra temprano, pero también se agotan más rápido mentalmente que quienes se van a dormir tarde.
  • Tienen una mejor capacidad de razonamiento: Un estudio de la Universidad de Madrid analizó las diferentes habilidades de 1.000 adolescentes. Los que se consideraban noctámbulos obtuvieron la puntuación más alta en lo que al razonamiento inductivo se refería.
  • Están listos para lo que pueda surgir: Ser noctámbulo es muy útil cuando se tienen hijos pequeños, ya que básicamente permite estar alerta durante la noche.
  • Aprovechan más el tiempo: Los noctámbulos autónomos tienen la ventaja de trabajar con menos distracciones y de aceptar más encargos que los madrugadores.
  • Tienen tiempo para sus aficiones: Mientras los demás duermen, los noctámbulos sacan tiempo para escribir, leer, jugar a videojuegos, etc., por lo que disfrutan más de sus aficiones.
  • Estrechan lazos con otros noctámbulos: Al tener menos cosas que hacer, los noctámbulos pueden aprovechar el tiempo para charlar con otros trasnochadores e intercambiar ideas.
  • Tienen más tiempo para relajarse: Hay quienes pensarán que esto es contraintuitivo, ya que dormir es la mejor manera de relajarse. Los noctámbulos, sin embargo, necesitan desconectar antes de irse a la cama, ya sea leyendo o practicando yoga.
  • Pueden pasar más tiempo de fiesta: Mientras que los madrugadores están listos para irse a casa, la fiesta continúa para los noctámbulos.

Contras de ser noctámbulo

  • Corren el riesgo de no dormir lo suficiente: Trasnochar y levantarse temprano para ir al trabajo puede ser un grave problema para los noctámbulos, ya que corren el riesgo de no dormir lo suficiente.
  • Suelen estar muy cansados: Aunque se adapten, lo harán a expensas de su confort. Esto quiere decir que aunque logren funcionar, no lo harán al 100%.
  • Demasiado silencio: Cada paso y suspiro se amplifica. Los noctámbulos se arriesgan a despertar al resto de inquilinos yendo a la cocina a por un tentempié en mitad de la noche.
  • Desajuste con horarios convencionales: La mayoría de las actividades sociales y laborales se programan durante el día, lo que puede generar conflicto con el ritmo natural de un noctámbulo. Esto puede llevar a dificultades para asistir a compromisos o cumplir con horarios de trabajo convencionales.
  • Les cuesta conciliar la vida social y familiar: Una gran desventaja para los noctámbulos es que su ritmo interfiere con su vida social y familiar, ya que van al contrario que el resto de personas.
  • Aislamiento social: La tendencia a estar despierto cuando otros duermen puede llevar a un aislamiento social, ya que las oportunidades para interactuar con amigos y familia se reducen. Mantener relaciones puede volverse más desafiante.
  • Hacer planes por la mañana es un problema: Los noctámbulos solo se levantan temprano si se ven obligados a hacerlo, por lo que los días libres tienden a quedarse una o dos horas más en la cama. ¿Quedar para desayunar? ¿Qué es eso?
  • La creatividad a veces brilla por su ausencia: Un noctámbulo puede arrastrar cansancio de la noche anterior y no pensar con tanta claridad al día siguiente, lo que le impide exprimir al máximo su lado creativo.
  • Problemas de salud: Como el cerebro está programado para dormir por la noche, cuando esto cambia, el cuerpo nota el cansancio. Esto puede generar estrés y arritmia. Asimismo, quienes se quedan hasta tarde con la computadora pueden sufrir de vista cansada. Problemas como trastornos del sueño, obesidad, diabetes, e incluso depresión, se han asociado con patrones de sueño irregulares o insuficientes.
  • Dificultades con la exposición a la luz natural: La exposición insuficiente a la luz solar puede afectar los niveles de vitamina D y alterar los ritmos circadianos, lo que puede influir negativamente en el estado de ánimo y el bienestar general.
  • Están más deprimidos: Los noctámbulos tienden a tener una mayor inestabilidad mental en general y a sufrir depresión en particular. Esto se debe a un fenómeno conocido como el "jet lag social" que se da cuando las necesidades biológicas no casan con las normas sociales.
  • Les cuesta lidiar con las tareas no relacionadas con el trabajo: Aunque los noctámbulos autónomos aprovechan las horas de soledad y oscuridad para trabajar, la noche no es su mejor aliada para lidiar con cualquier otra tarea que no encaje en su horario.

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