
¿Quién imaginaría que en la oscuridad de tubos y cuevas volcánicas pudieran esconderse formas de vida aún desconocidas? Un estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, junto al Geoparque y Reserva de la Biosfera de El Hierro, ha identificado cuatro especies de algas nunca descritas por la ciencia, halladas en el interior de estas cavidades naturales de la isla.
El laboratorio secreto de El Hierro
El trabajo, liderado por el doctor Emilio Soler, se desarrolló durante año y medio en nueve tubos volcánicos de los más de cien que existen en la isla. Estos espacios, ligados históricamente al pastoreo y a la vida rural, han resultado ser también un refugio para una biodiversidad oculta y sorprendente.
El Hierro es la isla con mayor densidad de tubos volcánicos por kilómetro cuadrado del mundo, lo que ofrece condiciones únicas de altitud, humedad y orientación para comparar ambientes extremos.
Algas únicas y posibles endemismos
El equipo identificó 35 especies de diatomeas aerofíticas (algas microscópicas que crecen en ambientes extremos), pertenecientes a 30 géneros. Entre ellas, cuatro resultaron ser completamente desconocidas.
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Son tan específicas que no aparecen en todos los tubos.
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Podrían tratarse de endemismos exclusivos de Canarias o de El Hierro.
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Funcionan como relictos paleoclimáticos, testigos de climas pasados.
Los científicos subrayan la necesidad de proteger este patrimonio frente al cambio climático y la acción humana, ya que se trata de una diversidad "invisible" que podría desaparecer sin dejar rastro.
Nombres con raíces herreñas
Las nuevas especies recibirán denominaciones inspiradas en la cultura local:
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En homenaje a Valentina "la de Sabinosa", figura clave del folclore herreño.
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Con el nombre primitivo de la isla, Ezeró.
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Y otros ligados a su morfología, como Corniculata o Vulcana.
Los nombres definitivos se publicarán próximamente en revistas científicas para su reconocimiento oficial.




