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¿Por qué no recordamos nada de cuando éramos bebés? La ciencia tiene la respuesta

Investigadores del Trinity College publican en PLOS Biology cómo el sistema inmune cerebral gestiona la amnesia de los primeros años.

Niños pequeños en el parque. | Pixabay/CC/HaiBaron

Un equipo de neurocientíficos del Trinity College de Dublín ha descubierto que bloquear la función de la microglía —células inmunes especializadas del cerebro— previene la llamada amnesia infantil. Según el estudio, publicado en la revista PLOS Biology, este mecanismo fisiológico no solo evita el olvido natural de los primeros recuerdos, sino que mejora la capacidad de memoria en ratones, sugiriendo que estas células gestionan activamente qué información se retiene y cuál se desecha.

Para desentrañar este proceso, los investigadores inhibieron la actividad de la microglía en ratones jóvenes expuestos a experiencias de miedo. Observaron que, al reducir la acción de estas células en el hipocampo y la amígdala, los animales retenían mejor los recuerdos. El estudio identificó una mayor activación de las células engrama, neuronas específicas asociadas a la formación de la memoria, lo que explica funcionalmente la preservación de los recuerdos que habitualmente se perderían durante el desarrollo.

Amnesia infantil típica

La investigación también exploró factores externos, hallando que los ratones nacidos de madres con sistemas inmunes activados no presentaban la amnesia infantil típica. Sin embargo, al modular la actividad microglial en una ventana temporal específica tras el nacimiento, los científicos lograron restaurar el olvido natural, confirmando el papel crucial de estas células inmunitarias en la configuración de las redes neuronales tempranas.

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La doctora Erika Stewart, autora principal, califica a la microglía como la administradora de la memoria, apuntando a posibles mecanismos comunes con enfermedades neurodegenerativas. Por su parte, el profesor Tomás Ryan destaca que el olvido infantil es una característica funcional del cerebro, no un defecto, diseñada para archivar engramas para su uso futuro, un proceso que parece exclusivo de los mamíferos que nacen en estado de indefensión.

El estudio plantea interrogantes sobre el propósito evolutivo de este fenómeno, presente en humanos y ratones pero ausente en especies precoces como las cobayas. Los autores sugieren que la amnesia infantil podría servir para ocultar recuerdos poco fiables formados cuando los mamíferos altriciales dependen completamente de sus cuidadores, abriendo nuevas vías para comprender el aprendizaje y el olvido en la educación temprana.

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