LD (Agencias) La escasez de profesionales sanitarios expertos en Geriatría está propiciando el que se deba considerar esta circunstancia como un factor de riesgo más de las personas mayores que viven en residencias. “Ésta es la realidad cada vez más frecuente”, ha comentado el doctor Iñaki Artaza en el marco del L Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) que se está celebrando en Granada, y ha señalado la necesidad de contar con unas ratios adecuadas de profesionales sanitarios en estos centros “ya que lo contrario puede ir en contra de la salud de los ancianos”.
Este especialista ha puesto de manifiesto que el factor de riesgo vascular más prevalente, la hipertensión arterial (HTA), se encuentra infravalorado, “se trata del principal factor de riesgo de la enfermedad cerebrovascular y de la enfermedad coronaria, y la responsable de una disminución importante de la calidad de vida de los pacientes, aumenta el número de muertes y propicia una sobrecarga de los servicios sanitarios”. Otro factor de riesgo vascular, éste especialmente ligado a las cardiopatías isquémicas, es el colesterol. Tiene una prevalencia que oscila “entre el 20 y el 35 por ciento en la población mayor”. Asimismo, niveles altos de colesterol bueno (HDL) se asocian a niveles bajos de mortalidad, sobre todo en varones, aunque ha advertido que este factor protector disminuye a partir de los 75 años.
Iñaki Artaza ha comentado sobre otro factor, el tabaquismo, que “a pesar de que baja de manera general entre la población mayor a medida que van cumpliendo años, los beneficios de dejar de fumar siguen siendo muy importantes”. Por último, se ha referido a la diabetes de inicio tardío que “es menos aterogénica que la que se produce en la juventud, y por lo tanto sus efectos son menos graves”.
Incremento de centenarios
Por otra parte, se espera que en 2010 haya en España más de 7.700 centenarios y más de 56.000 a mediados del siglo XXI, según un estudio geodemográfico realizado por Pedro Reques Velasco, del Departamento de Geografía de la Universidad de Cantabria, y publicado en el último número de la Revista Española de Geriatría y Gerontología, editada por la SEGG. Los expertos aseguran que la población de más de cien años aumenta de forma exponencial en nuestro país, como indican estas previsiones de futuro y el hecho de que este grupo de población haya pasado de las aproxidamente 3.000 personas a los 6.000 que se calcula existen en la actualidad.
Las provincias de Ávila, Salamanca, Guadalajara, Almería, Soria, Segovia, Zamora, León, Valencia, Orense, Alicante, Pontevedra y Toledo tienen las tasas más altas de centenarios, con más de 600 por cada 100.000 personas mayores de 85 años. Por el contrario, las provincias con menos representantes de este grupo de población son Granada, Gerona, Lérida, Ceuta y Guipúzcoa. “Cabe interpretar este crecimiento casi exponencial”, ha explicado Reques, “como un indicador de bienestar social, desarrollo económico y nivel de vida. El volumen de centenarios ha crecido de forma paralela a la tasa de supervivencia de todas las edades, como lo demuestra el hecho de las mujeres españolas ocupen el segundo lugar del mundo en relación a la esperanza de vida. De hecho, el 75 por ciento de las personas con más de cien años son mujeres”.
Una de las conclusiones más importantes del estudio es que la genética no es la única para entrar el grupo de los centenarios. “Éstos no son suficientes, también hay condicionantes socioeconómicos, territoriales y ambientales”.

La carencia de profesionales sanitarios expertos en Geriatría en centros sanitarios y residencias “puede ir en contra de la salud de los propios ancianos”, tal y como ha señalado el doctor Iñaki Artaza en el marco del L Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología