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El estrés de enero agrava el bruxismo: afecta ya al 17,4% de los españoles

La vuelta a la rutina, el peor descanso y la presión mental favorecen el rechinar involuntario de dientes, sobre todo durante el sueño.

El bruxismo provoca tensión en la mandíbula y desgaste del esmalte dental. | Youtube

El arranque del año no solo trae consigo nuevos propósitos: también puede disparar problemas de salud como el bruxismo. Así lo advierten desde Sanitas Dental, que señalan que el mes de enero es especialmente propicio para que este trastorno aparezca o se agrave, coincidiendo con el aumento del estrés tras las fiestas y la vuelta a las rutinas exigentes.

Según recoge Europa Press, el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2025 revela que el 17,4% de la población en España sufrió bruxismo a lo largo de 2024, una cifra que equivale a casi dos de cada diez personas y que pone de manifiesto la dimensión de una afección que, en muchos casos, pasa desapercibida.

La responsable del equipo asistencial y de calidad clínica de Sanitas Dental, Lorena Trinidad Bueno, explica que "el bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, habitualmente durante el sueño, aunque también puede aparecer durante el día en situaciones de tensión o concentración". Este hábito, añade, provoca una sobrecarga continua en la mandíbula y en las piezas dentales, con consecuencias que van desde el desgaste del esmalte y la sensibilidad dental hasta el dolor facial o las cefaleas repetidas.

Más estrés, peor descanso

Los especialistas apuntan a que el comienzo del año suele venir acompañado de menos horas de luz, peor descanso y una mayor presión mental. Todo ello repercute directamente en la calidad del sueño y favorece los llamados microdespertares, momentos en los que el apretamiento dental se intensifica. A esto se suma que señales tempranas como la rigidez mandibular al levantarse o las molestias en el cuello suelen normalizarse o atribuirse al cansancio propio de estas fechas.

Desde el ámbito psicológico, Soledad Scarcella, profesional de Blua de Sanitas, recuerda que el bruxismo puede ser la traducción física de la tensión emocional acumulada. "El cuerpo canaliza el estrés de distintas formas y la mandíbula es una de las zonas donde se concentra esa carga. Apretar los dientes se convierte en una respuesta automática cuando no se gestionan adecuadamente las preocupaciones o la ansiedad. Si este patrón se mantiene en el tiempo, no solo impacta en la salud bucodental, sino también en el descanso y en el bienestar general", subraya.

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Pantallas, cafeína y postura

Para frenar su avance, los expertos recomiendan una serie de pautas sencillas. Entre ellas, reducir el uso de pantallas antes de dormir, ya que la luz azul mantiene activado el cerebro y retrasa el inicio del sueño, haciendo que el descanso sea menos reparador y que la musculatura no llegue a relajarse del todo.

También aconsejan concentrar el consumo de cafeína en las primeras horas del día. Aunque no siempre se perciba, su efecto estimulante puede prolongarse durante horas, interfiriendo en el sueño nocturno y favoreciendo la tensión muscular.

La postura corporal es otro factor clave. Una ergonomía deficiente aumenta la carga en cuello, hombros y mandíbula, una tensión que no desaparece al acostarse y que puede intensificar el bruxismo nocturno. Revisar la posición de trabajo y hacer ajustes a lo largo de la jornada ayuda a reducir esa sobrecarga.

Cuándo acudir al especialista

Por último, Sanitas Dental insiste en cuidar el ambiente del dormitorio: debe ser un espacio oscuro, silencioso y con una temperatura estable, idealmente entre 16 y 20 grados. La luz artificial, los ruidos continuos o la presencia de dispositivos electrónicos dificultan el sueño profundo y favorecen los microdespertares.

Lorena Trinidad Bueno concluye con una llamada de atención: "Cuando el dolor mandibular, la rigidez al despertar o las cefaleas se repiten con frecuencia, no deben normalizarse ni atribuirse únicamente al cansancio. Estas señales pueden estar indicando un bruxismo mantenido en el tiempo, por lo que es recomendable consultar con un profesional para realizar una valoración adecuada, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta. Identificar el origen del problema a tiempo permite abordarlo de forma adecuada y evitar que se cronifique".

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