
A pesar de incluso tener un espacio durante una presentación del formato Nintendo Direct, ‘Tokyo Scramble’ sorprende a quien decide darle una oportunidad, pero no precisamente por los motivos que uno imagina. A juzgar por las críticas tanto de especialistas como de los jugadores de esta exclusiva de Switch 2, el formato podría pasar a la historia como uno de los peores que han pisado la plataforma.
El metro es una trampa mortal
Desarrollado por Adglobe Inc., sus responsables lo definen como un juego de terror de supervivencia con predominio de sigilo. Nos ponemos en contexto. Aquí la historia sigue a Anne, junto a la cual debes recorrer el metro de Tokio, que además de estar repleto de ruinas, cuenta con entornos que se han convertido en el hábitat de criaturas similares a dinosaurios y otros seres gigantes.

A pesar de que la inspiración a ‘Dino Crisis’ podría convencer a algunos usuarios de la nueva híbrida, la mayoría de sitios especializados en valoraciones rara vez lo aconsejan. En OpenCritic, por ejemplo, registra una puntuación media de 48 puntos y una recomendación del 19%, mientras que, en Metacritic, la puntuación media es de 40, basada en las impresiones de seis publicaciones.
Pocas cualidades positivas
Entre el público, es cierto que el juego ha sido objeto de una puntuación media más alta (6,0), pero no se puede considerar que haya tenido buena acogida. El sitio de recopilación de notas está repleto de reseñas negativas que lo consideran uno de los peores juegos de todos los tiempos y una experiencia que, si bien tiene algún concepto interesante, este no justifica el tiempo ni el dinero que requiere.

¿En qué falla exactamente Tokyo Scramble?
No son pocas las valoraciones que coinciden en que el problema principal de ‘Tokyo Scramble’ está en una mecánica de sigilo que se vuelve repetitiva y poco agradecida, con secciones que premian la memorización por encima de la lectura de la situación, refiriéndose a un apartado visual anticuado y una historia sin atractivo que se integra sobre una combinación de ideas sin rematar que no terminan de sostener el conjunto.
Aunque tampoco podemos pasar por alto las muertes de un solo golpe, una IA inconsistente, una escritura endeble y varios problemas de rendimiento que terminan por restar los pocos puntos que le quedaban a la experiencia. En esa misma línea, parece que el juego además castiga de forma poco indulgente los fallos, así que avanzar se convierte en un duro e injustificado proceso de ensayo y error. Con todo esto, por el momento no parece que sus desarrolladores estén pensando en realizar una secuela de su terrible ‘Tokyo Scramble’.
