Como en la URSS: una victoria tardía
Si ya poco y nada permite distinguir a tantos medios de RT o Al Jazeera y CCTV, ¿no será hora de comenzar a abordarlos como tales: empresas dedicadas a la propaganda?
Alguien dijo que informar era influenciar. En otra parte se explicaba que la nueva propaganda rusa, heredera de la soviética, se basa en numerosos canales y mensajes que difunden medias verdades y ficciones descaradas. Lo hacen simulando, en muchos casos, ejercer el periodismo. Y como no tienen la necesidad de esperar a verificar un dato o una afirmación, difunden la interpretación de los acontecimientos que se ajusta a sus objetivos. Además, consecuentemente, son los primeros en "publicar" noticias del suceso que sea... que tantas veces ni siquiera sucedió.
Se refería el artículo en cuestión a la propaganda rusa... Y se parece tanto, pero tanto, a como tantos, pero tantos, medios de comunicación en español actúan cuando de informar de Israel se trata: ágiles difundidores de los dichos de los líderes palestinos o la galaxia de altavoces y legitimadores que los rodea. Cada vez más, el periodismo es, como para los rusos, un dispositivo para que la audiencia baje la guardia del escepticismo; para convertir en certeza lo que está preñado de incertidumbre y fraudulencia.
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