( LD ) La respiración se detiene durante el sueño 10 segundos o más, generalmente más de 20 veces a la hora, ocasionando falta de oxígeno en sangre. Su repetición durante el sueño y, tras varios días durante años, acaba produciendo importantes alteraciones en el sistema nervioso central, la irrigación miocárdica y cerebral y la circulación pulmonar y sistémica.
Durante la noche es habitual un sueño irregular y agitado, despertares súbitos con sensación de asfixia y movimientos corporales bruscos.
Algunos consejos útiles para mejorar la apnea del sueño:
Mantener un estilo de vida saludable.
Procurarse una buena higiene del sueño, buscando regularidad en hábitos y horarios.
Supresión a partir de cierta hora de la tarde, del alcohol y fármacos hipnóticos y sedantes.
Corregir las anomalías estructurales de las vías aéreas superiores, que suelen aumentar la resistencia al paso del aire y, por tanto, agravar la situación.

Durante la noche es habitual un sueño irregular y agitado, despertares súbitos con sensación de asfixia y movimientos corporales bruscos.