Además de Kubin, Klee o Schlemmer, también bebieron de esta colección los surrealistas que practicaron la escritura automática o de Jean Dubuffet en el desarrollo de su concepto del “art-brut”. Ahora, los más de 200 dibujos y libros que componen la Colección Prinzhorn, llegan al MACBA de Barcelona para exponerse por primera vez en España, después de haber pasado, con gran éxito de público, una larga estancia en Nueva York.
Las obras que componen la Colección Prinzhorn fueron realizadas entre 1890 y 1920 por enfermos mentales que reunió el psiquiatra e historiador de arte Hans Prinzhorn, con el fin de estudiar sin prejuicios a sus pacientes. Según el director del MACBA, Manuel Borja-Villel, “no pueden ser consideradas ni como restos del tratamiento psiquiátrico, no como documentos científicos de investigación antropológica, ni como productos estéticos espectaculares, sino como testimonio de la exclusión social, la enfermedad mental, la soledad y el aislamiento de las vidas pasadas”.
Este aislamiento que sufrieron los enfermos afectó también a la Colección Prinzhorn, que permaneció olvidada durante años, hasta su redescubrimiento tras la Segunda Guerra Mundial. Entre 1931 y 1938 los nazis catalogaron las obras de la Colección como un ejemplo de “arte degenerado”, que se sumaba al practicado por otros artistas modernos, como Kandisnky o Kokoschka.
La exposición, que se inaugurará a finales de enero y que permanecerá abierta al público hasta el próximo 25 de marzo, aborda temas como la relación entre cuerpo y paisaje, el sexo o la escritura repetitiva. Tras ser mostrada en España, será trasladada al Museo Prinzhorn de la Universidad alemana de Heidelberg. Un centro muy cuestionado, ya que se asienta sobre uno de los edificios que utilizaron los nazis para experimentar con los enfermos mentales.
