El primer tomo de esta biografía, Cela recrea sólo los nueve primeros años de su vida, esos que en gran medida transcurrieron en Galicia, en su casa natal de Iria Flavia. El segundo, que aparecerá en diciembre, reflejará su adolescencia y juventud y llegará hasta que publicó "La familia de Pascual Duarte" en 1942. "Cuento todo aquello de lo que fui testigo, incluida la guerra", afirma.
En la edición que aparece ahora, Cela no ha retocado una palabra, porque el hacerlo, sostiene, "sería falsearlo". "Creo que no hay que enmendar lo que se ha escrito hace tiempo si no, caemos en la histeria de Juan Ramón Jiménez, que para cambiar una coma de sitio hacía una nueva edición de un poema", sostiene.
A su casi 85 años, este hombre de voluntad férrea reconoce que cuando mira hacia atrás y repasa su vida, lo hace con estupor por todo lo que le ha tocado ver y vivir. Pero las facciones se le relajan y sonríe a menudo, pese al fuerte lumbago que sufre desde hace meses, cuando se refiere a esos primeros años que recrea en "La rosa", con una prosa impecable, ternura y cierta sorna.
Trozos de su vida
Camilo José Cela confiesa en “La rosa”, que de niño mimado en exceso, quizá por ser el primogénito y por haber muerto los dos hermanos que nacieron antes que él. “Tenía un carácter atrabiliario, fantasioso, despótico y tierno. Nadie me metió miedo jamás y el miedo fue algo que tardé en descubrir", señala el escritor en el libro.
El escritor también relata que en la familia de su padre hubo de todo, desde un mariscal -Pedro Pardo de Cela, hasta un beato, fray Juan Jacobo Fernández, pasando por Darío Cela, un pintor que no quería enseñar a nadie sus pintura y las quemaba todas, o por su tío Claudio Montenegro, que aseguraba ser pariente de la Virgen María.
Su padre, un hombre "serio, casi hermético, con sentido del humor, inteligente y culto", despertó en Cela el amor por la lectura. En su casa había una magnífica biblioteca en la que no faltaba ni uno de los escritores de la generación del 98, "que por entonces eran unos ilustres desconocidos". Sin embargo, ese hombre que sabía esperanto y que sentía "un absoluto desprecio hacia la muerte" no consiguió que su hijo mayor fuera buen estudiante. "Estuve en cuatro colegios y de los cuatro me echaron. Me aburría como una ostra", confiesa.

BIOGRAFÍA
Camilo José Cela rememora los primeros años de su vida en “La rosa”
El escritor Camilo José Cela rememora los primeros años de su vida, en La rosa, un libro en el que no oculta que tuvo una niñez dorada. "Mi infancia fue totalmente feliz. Yo tuve una niñez dorada. De pequeño era tan feliz que cuando las visitas me preguntaban qué quería ser de mayor, me echaba a llorar porque no quería ser nada, ni siquiera deseaba ser mayor. Me hubiera apuntado a ser niño siempre", asegura.
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