L.D. / EFE.-
Mientras, la representante de Penélope Cruz difundió un comunicado desmintiendo que la ausencia de la protagonista de la película que se presentó este martes en su país natal se debiera a la actual pscosis terroristas, sino que se vio obligada a cancelar el viaje" por "indicación médica", debido a una "infección renal", que la obliga a guardar reposo y le impide viajar". "Aunque ella está muy sensibilizada con la situación mundial, no por ello deja de lado sus obligaciones profesionales".
Pero John Madden, que estuvo acompañado de John Hurt, no debía saber nada de la dolencia de Penélope Cruz, porque se mostró desolado por la ausencia de su protagonista aunque comprende sus razones: "es una pena que no venga al estreno porque estará aquí toda su familia, pero entiendo que tenga miedo a subirse en un avión. La psicosis existe, aunque tenemos que seguir adelante con nuestras vidas".
"La mandolina del capitán Corelli" es una historia de amor en tiempos de la II Guerra Mundial, que se sitúa en la pequeña isla griega de Cefalonia cuando es invadida por las tropas de Mussollini aliadas de Hitler. El capitán Corelli, interpretado por Nicolas Cage, forma parte de esas tropas y Penélope Cruz es Pelagia, la hija de un médico local al que da vida John Hurt.
La película no ha sido bien recibida por la crítica en Estados Unidos, y algunos periodistas han achacado parte del mal resultado a la actuación de Penélope Cruz, aunque el director del filme, John Madden es tajante: "ella no se lo merece", para luego explicar que "desde que rodó la película se ha hecho muy famosa, quizás no por su trabajo, y hay personas que creen que la elegí por su fama, cuando eso vino después, yo la conocí por su carrera en España".
Aunque vive en Londres, el trabajo de John Madden se reparte entre su país y Estados Unidos. Y desde USA le llega una leve sensación a parón. "La gente está parada, no se sabe qué tipo de cine querrá ver la gente ahora, puede que quieran escapar de la realidad o que busquen películas más complejas de las que están habituados. Quizás el público americano ha dejado un poco de lado su ingenuidad y ha crecido un poco".
John Hurt cree que este momento de crisis puede va a marcar un cambio en los grandes productos made in Hollywod. "No soy un oráculo, -dice- pero sospecho que algo va a cambiar. La gente va a decir 'vade retro' a las películas llenas de explosiones y de efectos especiales. Van a tener que mirarse un poco y ver si tienen alguna responsabilidad indirecta en todo esto. Y eso se puede convertir en un regreso a las grandes historias, y en un menor despliegue de efectos técnicos espectaculares".
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Pero John Madden, que estuvo acompañado de John Hurt, no debía saber nada de la dolencia de Penélope Cruz, porque se mostró desolado por la ausencia de su protagonista aunque comprende sus razones: "es una pena que no venga al estreno porque estará aquí toda su familia, pero entiendo que tenga miedo a subirse en un avión. La psicosis existe, aunque tenemos que seguir adelante con nuestras vidas".
"La mandolina del capitán Corelli" es una historia de amor en tiempos de la II Guerra Mundial, que se sitúa en la pequeña isla griega de Cefalonia cuando es invadida por las tropas de Mussollini aliadas de Hitler. El capitán Corelli, interpretado por Nicolas Cage, forma parte de esas tropas y Penélope Cruz es Pelagia, la hija de un médico local al que da vida John Hurt.
La película no ha sido bien recibida por la crítica en Estados Unidos, y algunos periodistas han achacado parte del mal resultado a la actuación de Penélope Cruz, aunque el director del filme, John Madden es tajante: "ella no se lo merece", para luego explicar que "desde que rodó la película se ha hecho muy famosa, quizás no por su trabajo, y hay personas que creen que la elegí por su fama, cuando eso vino después, yo la conocí por su carrera en España".
Aunque vive en Londres, el trabajo de John Madden se reparte entre su país y Estados Unidos. Y desde USA le llega una leve sensación a parón. "La gente está parada, no se sabe qué tipo de cine querrá ver la gente ahora, puede que quieran escapar de la realidad o que busquen películas más complejas de las que están habituados. Quizás el público americano ha dejado un poco de lado su ingenuidad y ha crecido un poco".
John Hurt cree que este momento de crisis puede va a marcar un cambio en los grandes productos made in Hollywod. "No soy un oráculo, -dice- pero sospecho que algo va a cambiar. La gente va a decir 'vade retro' a las películas llenas de explosiones y de efectos especiales. Van a tener que mirarse un poco y ver si tienen alguna responsabilidad indirecta en todo esto. Y eso se puede convertir en un regreso a las grandes historias, y en un menor despliegue de efectos técnicos espectaculares".
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