L. D.-
El pintor austriaco Oskar Kokoschka (1886-1980) fue uno de los grandes creadores del retrato moderno con una fórmula que unía un violento trazo y una restringida gama de colores. Ahora, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid expone desde este lunes y hasta el 17 de febrero de 2002 once de sus retratos, dentro de la muestra “Kokoschka: Max Schmidt, Adolf Loos y sus amigos”.
Autor de muchos de los retratos de algunos de los miembros más destacados de la sociedad vienesa de principios del siglo XX, Oskar Kokoschka estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Viena entre 1905 y 1908, donde recibió la influencia de Klimt del Art Nouveau. Fue el arquitecto Adolf Loos, uno de los más destacados representantes de la intelectualidad vienesa de la época, quien le encargó algunos de los retratos de la sociedad vienesa de principios del siglo XX que ahora se exponen en Madrid.
La relación con sus amigos, en el Thyssen
En 1910 se trasladó a Berlín, donde colaboró con la revista de vanguardia “Der Sturm” como dibujante. Fue gravemente herido en la Primera Guerra Mundial y, en 1917 de instaló en Dresde, donde fue profesor de la Academia de esta ciudad. Aquí estudió la pintura antigua y mostró especial interés por la obra de Rembrandt. Entre 1924 y 1931 viajó por Suiza, Francia, España y norte de África.
Su obra fue perseguida como degenerada por el nacionalsocialismo. En 1938 se instala en Inglaterra, donde realiza obras de carácter antibélico. Murió en 1980, después de haber desarrollado también una importante labor literaria, escribió obras teatrales, poemas y su autobiografía.
La exposición del Thyssen-Bornemisza pretende analizar la relación entre el joven artista y su amigo y patrocinador, Adolf Loos, y gracias a él, con su influyente círculo de amigos. Entre estos amigos se encontraban los hermanos Schmidt -Max, Hugo y Carl Leo-, que fueron pintados por Kokoschka en un triple retrato que fue divido en los años 50 y del que se conservan dos fragmentos: el retrato de Max, que forma parte de la colección permanente del Museo, y el de Carl Leo, adquirido en 1998 para la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
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Autor de muchos de los retratos de algunos de los miembros más destacados de la sociedad vienesa de principios del siglo XX, Oskar Kokoschka estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Viena entre 1905 y 1908, donde recibió la influencia de Klimt del Art Nouveau. Fue el arquitecto Adolf Loos, uno de los más destacados representantes de la intelectualidad vienesa de la época, quien le encargó algunos de los retratos de la sociedad vienesa de principios del siglo XX que ahora se exponen en Madrid.
La relación con sus amigos, en el Thyssen
En 1910 se trasladó a Berlín, donde colaboró con la revista de vanguardia “Der Sturm” como dibujante. Fue gravemente herido en la Primera Guerra Mundial y, en 1917 de instaló en Dresde, donde fue profesor de la Academia de esta ciudad. Aquí estudió la pintura antigua y mostró especial interés por la obra de Rembrandt. Entre 1924 y 1931 viajó por Suiza, Francia, España y norte de África.
Su obra fue perseguida como degenerada por el nacionalsocialismo. En 1938 se instala en Inglaterra, donde realiza obras de carácter antibélico. Murió en 1980, después de haber desarrollado también una importante labor literaria, escribió obras teatrales, poemas y su autobiografía.
La exposición del Thyssen-Bornemisza pretende analizar la relación entre el joven artista y su amigo y patrocinador, Adolf Loos, y gracias a él, con su influyente círculo de amigos. Entre estos amigos se encontraban los hermanos Schmidt -Max, Hugo y Carl Leo-, que fueron pintados por Kokoschka en un triple retrato que fue divido en los años 50 y del que se conservan dos fragmentos: el retrato de Max, que forma parte de la colección permanente del Museo, y el de Carl Leo, adquirido en 1998 para la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
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