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Carmen Díez de Rivera fue una mujer muy independiente, de arraigado instinto político, que vivió una vida difícil hasta su muerte hace tres años. La vida de Díez de Rivera, nacida en una familia aristocrática, estuvo siempre marcada por la pasión y por el trauma que le produjo conocer, a los 17 años, que su verdadero padre era Ramón Serrano Súñer, el entonces poderoso cuñado de Franco.
La “Historia de Carmen” es la historia personal de una mujer, pero también un pedazo de la historia reciente de España, sobre todo en su capítulo más difícil y controvertido: la transición a la democracia. En el relato se trastoca la jerarquía aceptada de los grandes protagonistas de la transición.
Las relaciones entre Adolfo Suárez y Carmen Díez de Rivera sufrieron un serio deterioro porque Carmen estuvo siempre por delante de Suárez, firmemente convencida, por ejemplo, de la necesidad de legalizar al Partido Comunista. Sus gestos y sus declaraciones a los medios de comunicación provocaron enfrentamientos con Suárez. “Me dijo que no le gustaba nada, y que tuviera cuidado. Fue el día en que comenzamos con las amenazas. Yo pensé que no tenía porqué amenazar a nadie y que eso era una prueba de su autocracia”, relata Carmen en el libro.
Los orígenes aristocráticos de Carmen le permitieron la proximidad con los Reyes y en el libro cuenta algunas opiniones sobre los monarcas, destacando el importante papel que jugó la Reina en el paso a la democracia.
La “Historia de Carmen” es la historia personal de una mujer, pero también un pedazo de la historia reciente de España, sobre todo en su capítulo más difícil y controvertido: la transición a la democracia. En el relato se trastoca la jerarquía aceptada de los grandes protagonistas de la transición.
Las relaciones entre Adolfo Suárez y Carmen Díez de Rivera sufrieron un serio deterioro porque Carmen estuvo siempre por delante de Suárez, firmemente convencida, por ejemplo, de la necesidad de legalizar al Partido Comunista. Sus gestos y sus declaraciones a los medios de comunicación provocaron enfrentamientos con Suárez. “Me dijo que no le gustaba nada, y que tuviera cuidado. Fue el día en que comenzamos con las amenazas. Yo pensé que no tenía porqué amenazar a nadie y que eso era una prueba de su autocracia”, relata Carmen en el libro.
Los orígenes aristocráticos de Carmen le permitieron la proximidad con los Reyes y en el libro cuenta algunas opiniones sobre los monarcas, destacando el importante papel que jugó la Reina en el paso a la democracia.
