LD (EFE)
Este miércoles, Mollá participó en Palma de Mallorca en la presentación de su película. En el acto ha dicho que su ópera prima pone en tela de juicio el poder de la televisión para crear o destruir mitos. "Yo miro las cosas y me quedo anonado porque no puede ser, pero es, y entonces me río por lo alucinante que llega a ser la realidad, como los chistes que se envían a través de los teléfonos móviles sobre Ben Laden”, explicó.
El joven actor y ahora director se ha reservado para sí el papel protagonista de la película, el de Salvador, un hombre sacado de la calle y elevado a mito por un programa cuyo título no puede ser más contundente "Mano dura" y donde el público decide si el invitado es condenado a muerte o salvado. En su primer trabajo detrás de la cámara, el actor catalán manifestó haberse sentido "como dios creador" al contar con todo lo que pidió -hasta un puma y cucarachas- para esta película cuyo presupuesto era de 300 millones de pesetas y que finalmente, gracias al productor -Andrés Vicente Gómez-, llegó a los 500. "Todo se hacía real y, la verdad, asusta", remarcó.
El actual papel de la televisión en día también se refleja, según concretó, en el rápido ascenso de los jóvenes de "Operación Triunfo", que en su opinión "tienen demasiada responsabilidad y todo -en este fenómeno- es demasiado". "Yo les respeto y que cada uno haga lo que quiera", propuso Mollá, quien deseó que "ojalá no tengan caducidad" sus recién estrenadas carreras profesionales.
El joven actor y ahora director se ha reservado para sí el papel protagonista de la película, el de Salvador, un hombre sacado de la calle y elevado a mito por un programa cuyo título no puede ser más contundente "Mano dura" y donde el público decide si el invitado es condenado a muerte o salvado. En su primer trabajo detrás de la cámara, el actor catalán manifestó haberse sentido "como dios creador" al contar con todo lo que pidió -hasta un puma y cucarachas- para esta película cuyo presupuesto era de 300 millones de pesetas y que finalmente, gracias al productor -Andrés Vicente Gómez-, llegó a los 500. "Todo se hacía real y, la verdad, asusta", remarcó.
El actual papel de la televisión en día también se refleja, según concretó, en el rápido ascenso de los jóvenes de "Operación Triunfo", que en su opinión "tienen demasiada responsabilidad y todo -en este fenómeno- es demasiado". "Yo les respeto y que cada uno haga lo que quiera", propuso Mollá, quien deseó que "ojalá no tengan caducidad" sus recién estrenadas carreras profesionales.
