L D (EFE)
Moneo participó, en el Circulo de Bellas Artes de Madrid, en un debate sobre los distintos planes arquitectónicos y urbanísticos relativos al llamado Salón del Prado, el tramo de Madrid comprendido entre Cibeles y de Atocha, donde tiene lugar el principal itinerario museográfico de la ciudad, que además de los museos del Prado, Reina Sofía, Thyssen, de Antropología y Naval, de la Academia de la Lengua y del Casón del Buen Retiro, acogerá también la sede de la Fundación La Caixa en la Antigua Central de Electricidad de la calle Almadén.
En el debate, promovido por el Museo Reina Sofía, participaron también Alvaro Siza y Juan Miguel Hernández León, que tienen a su cargo el plan municipal de remodelación del eje Atocha-Colón; y Josep Bohigas y Francesco Pla, del equipo que, bajo la dirección de Manuel Baquero, lleva a cabo la ampliación del Thyssen;
"La ampliación se sitúa en una medida muy justa y no trastornará la sensación de tamaño que hoy tiene el museo", dijo Moneo, que señaló que la superficie del Prado, en la actualidad de 33.000 metros cuadrados, ganará cerca de 18.000 metros más -más de un 50 por ciento-, que servirán "para liberar al edificio Villanueva no sólo de su sumisión a servicios como cafetería, restaurante, tiendas y otros, sino incluso de las exposiciones temporales", evitándose así "tener que desmontar la colección permanente".
La colonización del suelo de los Jerónimos, que "plantea como efecto secundario la recuperación de la Puerta de Villanueva", la potenciación de los jardines de la Puerta de Velázquez; la linterna sobre el claustro -"pieza fundamental de más nobleza, que permite una mejor percepción de la iglesia"- y una mayor presencia del ábside de esta última, fueron otros aspectos del proyecto de ampliación a los que se refirió el arquitecto navarro.
Francesc Pla, por su parte, explicó la ampliación actualmente en curso en el Museo Thyssen-Bornemisza, para la que fueron adquiridos los dos inmuebles colindantes con el Palacio Villahermosa, con el fin primordial de albergar la colección de Carmen Cervera "y que, en paralelo, era una gran oportunidad para actualizar los servicios auxiliares".
Con respecto al proyecto del Salón del Prado, el arquitecto portugués Alvaro Siza señaló que al equipo responsable no le parecía acertado "hacer este tramo totalmente peatonal", pero que "no era posible devolver este espacio, este 'paseo del arte' a los ciudadanos, sin cambiar el tráfico". La remodelación del eje, cuyo proyecto definitivo se presentará en febrero próximo -y en el que la estatua de Colón volverá a su emplazamiento de los años 70, al otro lado de la plaza-, buscará por ello "resolver mejor la tensión entre coche y peatón" mediante un nuevo diseño de los laterales -la zona central sí se buscará que sea peatonal-, creando unos accesos más cómodos a los distintos museos.
En el debate, promovido por el Museo Reina Sofía, participaron también Alvaro Siza y Juan Miguel Hernández León, que tienen a su cargo el plan municipal de remodelación del eje Atocha-Colón; y Josep Bohigas y Francesco Pla, del equipo que, bajo la dirección de Manuel Baquero, lleva a cabo la ampliación del Thyssen;
"La ampliación se sitúa en una medida muy justa y no trastornará la sensación de tamaño que hoy tiene el museo", dijo Moneo, que señaló que la superficie del Prado, en la actualidad de 33.000 metros cuadrados, ganará cerca de 18.000 metros más -más de un 50 por ciento-, que servirán "para liberar al edificio Villanueva no sólo de su sumisión a servicios como cafetería, restaurante, tiendas y otros, sino incluso de las exposiciones temporales", evitándose así "tener que desmontar la colección permanente".
La colonización del suelo de los Jerónimos, que "plantea como efecto secundario la recuperación de la Puerta de Villanueva", la potenciación de los jardines de la Puerta de Velázquez; la linterna sobre el claustro -"pieza fundamental de más nobleza, que permite una mejor percepción de la iglesia"- y una mayor presencia del ábside de esta última, fueron otros aspectos del proyecto de ampliación a los que se refirió el arquitecto navarro.
Francesc Pla, por su parte, explicó la ampliación actualmente en curso en el Museo Thyssen-Bornemisza, para la que fueron adquiridos los dos inmuebles colindantes con el Palacio Villahermosa, con el fin primordial de albergar la colección de Carmen Cervera "y que, en paralelo, era una gran oportunidad para actualizar los servicios auxiliares".
Con respecto al proyecto del Salón del Prado, el arquitecto portugués Alvaro Siza señaló que al equipo responsable no le parecía acertado "hacer este tramo totalmente peatonal", pero que "no era posible devolver este espacio, este 'paseo del arte' a los ciudadanos, sin cambiar el tráfico". La remodelación del eje, cuyo proyecto definitivo se presentará en febrero próximo -y en el que la estatua de Colón volverá a su emplazamiento de los años 70, al otro lado de la plaza-, buscará por ello "resolver mejor la tensión entre coche y peatón" mediante un nuevo diseño de los laterales -la zona central sí se buscará que sea peatonal-, creando unos accesos más cómodos a los distintos museos.
