Menú

Las inundaciones causan graves daños en la Basílica de San Marcos de Venecia y en dos 'Miró' de gran valor

"En un solo día, la Basílica ha envejecido 20 años, pero tal vez sea optimista", ha asegurado uno de los responsables del edificio.

"En un solo día, la Basílica ha envejecido 20 años, pero tal vez sea optimista", ha asegurado uno de los responsables del edificio.
El agua llega hasta el área principal de la Basílica. | EFE

La Basílica de San Marcos de Venecia ha sufrido graves daños tras las inundaciones que se han producido estos últimos días en la ciudad por la acqua alta, un fenómeno que normalmente ocurre cada año en la capital del Véneto debido a las altas mareas en la laguna de Venecia y que este año se ha agravado por las tormentas que han caído durante tres días.

El agua, que ha cubierto 90 centímetros de la Basílica durante horas, ha afectado principalmente al baptisterio y a la capilla Zen y ha causado daños en los mosaicos del suelo, algunos de ellos de más de mil años de antigüedad, las puertas de bronce, las columnas y los mármoles, según ha asegurado a medios italianos uno de los responsables del edificio, el procurador de San Marcos Carlo Alberto Tesserin: "En un solo día, la Basílica ha envejecido 20 años, pero tal vez esta sea una consideración optimista".

Tesserin explica que la iglesia tiene una estructura de ladrillo y que una inundación por agua salada no solo afecta a la estructura cubierta por el agua sino también deteriora la estructura "hasta una altura de varios metros, poniendo en riesgo el sellado de los mosaicos que adornan las bóvedas".

Otro de los responsables de la Basílica, Antonio Senno, afirma que este tipo de inundaciones "acelera el proceso de deterioro de los mármoles" ya que hace que envejezcan hasta "50 años en pocas horas" y alerta de que "los capiteles de la Basílica se están desmoronando".

Las inundaciones también han afectado a los tapices de Joan Mirò que se exhiben en el Palazzo Zaguri, que han acabado completamente mojados y que ya han sido enviados a la fábrica de Scassa de la ciudad de Asti, al noroeste de Italia, fabricante de los tapices ordenados por algunos de los artistas más reconocidos del siglo XX. Las obras, que tienen cada una un valor cercano al millón de euros, estaban dentro de la exposición "De Kandinsky a Botero". Todo en un hilo que se iba a inaugurar este jueves.

Temas

En Cultura

    0
    comentarios