En torno al consumo de té se han realizado polémicos estudios que han querido evaluar los beneficios y los perjuicios de esta infusión. El té proviene de un pequeño árbol que se cultiva por sus hojas ya que éstas contienen sustancias estimulantes. Una vez que estas hojas se han secado se tuestan ligeramente y se hace la infusión que ya conocemos.
La mayoría de las investigaciones se han efectuado con el té negro y el té verde ya que tienen características algo diferentes tanto desde el punto de vista de su obtención como de sus cualidades medicinales. En el caso del negro se tuesta después de secar al sol las hojas y luego se aromatiza con otras hierbas, mientras que el verde se tuesta cuando las hojas aún están frescas y posteriormente se somete a otros procedimientos.
Según una investigación publicada en la revista científica “American Association for Cancer Research” este 21 de agosto, las mujeres que consumen té verde todos los días pueden ver reducido el riesgo de desarrollar cáncer de ovarios hasta un 60 por ciento. Según observaciones de expertos en nutrición que han participado en el estudio, realizado por la Universidad de Curtin en Perth (Australia), el té verde parece tener unos mayores beneficios preventivos que otros tipos de té.
Entre las sustancias beneficiosas que contiene se encuentran los polifenoles que están en mayor cantidad en el té verde por lo que su ingestión es muy recomendada por los especialistas.
Otra sustancia presente en esta bebida son los flavonoides. Así, el pasado 6 de mayo la revista Circulation daba a conocer un estudio que concluía que beber té puede disminuir el riesgo de muerte en aquellos pacientes que han sufrido un ataque cardíaco gracias a la presencia de flavonoides. El estudio, realizado por científicos del Centro Médico de la Universidad de Harvard y del Centro Médico Beth Israel Deaconess, ambos en Boston, Massachusetts, concluyó que los mayores consumidores de té presentan tasas de mortalidad más bajas que los que no lo beben. Además, los flavonoides tienen propiedades antioxidantes y pueden prevenir la oxidación del colesterol malo o LDL y la arteriosclerosis. Otros estudios recientes han demostrado que los flavonoides contenidos en el té tienen efectos anticoagulantes. Además, un estudio difundido por la Asociación Estadounidense del Corazón, considera que los flavonoides presentes en el té negro ayudan a mantener también las arterias sanas ya que les proporcionan elasticidad a estos conductos.
Así, si los bebedores de té incorporan más estilos de vida saludables como ingerir una mayor variedad de frutas y vegetales ricos en flavonoides aumentarían la prevención de las dolencias cardiovasculares. La presencia de flavonoides es especialmente notable en las cebollas, pomelos y en el vino.
Sin embargo, a pesar de estos efectos beneficiosos del té hay otros estudios que han demostrado los problemas que tienen algunas personas si lo ingieren regularmente. Así, si alguien padece de anemia provocada por una escasez de hierro en la sangre los especialistas recomiendan evitar el consumo de té. La explicación radica en que el té disminuye la absorción del hierro por nuestro organismo. O sea, si una persona ha tenido pérdidas excesivas de sangre o si padece de anemia debe aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro como la carne roja pero debe evitar la infusión de té.
