Las palabras de Alberto Juantorena, uno de los máximos dirigentes del deporte cubano, maldecidas por el deporte español antes de los Juegos Olímpicos, revelaron en septiembre que el matrimonio de la atleta Niurka Montalvo con el gaditano José Sanleandro era de conveniencia y que la atleta sólo pretendía obtener la nacionalidad española.
Pero según publicaba este viernes el Diario AS , ahora se sabe que la campeona mundial de longitud vive lejos de su marido, sin verle apenas y que la convivencia entre ambos ha sido escasa. Sanleandro, protésico dental, reside en La Línea de la Concepción; Niurka vive y se entrena en Valencia. "La situación del matrimonio es muy problemática", dicen personas cercanas a la pareja. "Alejándose de su marido se quitaría un peso de encima". Parece que la separación ya es efectiva, según denuncia además la revista Diez Minutos .
Tras casarse con Sanleandro, Niurka se dispuso a obtener la nacionalidad española, pero no recibió el informe favorable del ayuntamiento de La Línea, que no certificó que viviera allí con su marido. De hecho lo hacía en Valencia, sola. Sí consiguió el informe positivo de las autoridades valencianas y adquirió la nacionalidad española el 5 de mayo de 1999, algo más de un año después de su matrimonio. Parece que ofreció a Cuba seguir compitiendo por este país, pero cobrando ella el dinero de los mítines. Cuba se negó. Niurka siguió entrenándose en Valencia y fue campeona mundial en Sevilla.
Luego, su marido la convenció para que fuese a vivir a La Línea, donde no obtuvo las condiciones técnicas que le había prometido y todo salió mal. Antes de los Juegos de Sydney amenazó al COE con no competir si no facilitaba el traslado de su familia a España desde Cuba. La presión quedó en nada al vetar los cubanos su presencia en Sydney.
Ahora ha decidido volver a Valencia para entrenarse con Rafael Blanquer, el técnico que la condujo al título mundial. Lo ha hecho en contra de los deseos de su marido y eso puede provocar la ruptura definitiva en el matrimonio.
