L. D. / Agencias.-
"Mientras haya la más mínima posibilidad debo estar preparado para poder aprovecharla. Mis objetivos en esta prueba serán intentar ganar el título por marcas para Ford y ofrecer toda mi ayuda a Colin", ha indicado el veterano piloto madrileño, que se encuentra a nueve puntos de su compañero McRae, líder del Mundial con 42 puntos.
La verdadera lucha de Sainz será por el Mundial de Constructores, en el que Ford se encuentra por detrás de Peugeot por sólo cuatro puntos. El doble campeón del mundo explicó que es "decepcionante" llegar en segunda posición a la última prueba del Mundial cuando Ford estuvo líder durante "mucho tiempo". Sainz intentará sobre todo no cometer errores en un rally, lleno de tramos "muy deslizantes y normalmente son complicados". "Es muy sencillo cometer un error y salirte de la carretera, además de lo imprevisible del tiempo, que vuelve a ser un elemento más de dificultad en esta prueba", asegura el madrileño, de 39 años.
Por su parte, Colin McRae afronta el Rally de casa , última prueba del Mundial, que se disputará del 22 al 25 de noviembre, con todas las papeletas para proclamarse campeón. El Mundial de pilotos se encuentra muy igualado, con McRae primero, con 42 puntos, seguido de Tommi Makinen (Mitsubishi), con 41, y de Richard Burns (Subaru), que suma 40. Todos ellos pueden alzarse con el título, pero McRae y Burns parten con ventaja por aquello de correr en casa y porque el Mitsubishi de Makinen no parece esta temporada tan competitivo.
McRae asegura que "es la situación más fuerte" que ha afrontado" y explicó que tiene ventaja sobre Burns porque tiene "más experiencia" y ha salido airoso en otras ocasiones donde se vio sometido a "máxima presión". "Seguro que será una de las batallas deportivas más fuertes en las que he participado. Además, hemos desarrollado el Ford Focus desde cero a lo largo de todo el Mundial y si finalmente logramos el título, la satisfacción será aún mayor que cuando lo gané en 1995", ha declarado el escocés.
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La verdadera lucha de Sainz será por el Mundial de Constructores, en el que Ford se encuentra por detrás de Peugeot por sólo cuatro puntos. El doble campeón del mundo explicó que es "decepcionante" llegar en segunda posición a la última prueba del Mundial cuando Ford estuvo líder durante "mucho tiempo". Sainz intentará sobre todo no cometer errores en un rally, lleno de tramos "muy deslizantes y normalmente son complicados". "Es muy sencillo cometer un error y salirte de la carretera, además de lo imprevisible del tiempo, que vuelve a ser un elemento más de dificultad en esta prueba", asegura el madrileño, de 39 años.
Por su parte, Colin McRae afronta el Rally de casa , última prueba del Mundial, que se disputará del 22 al 25 de noviembre, con todas las papeletas para proclamarse campeón. El Mundial de pilotos se encuentra muy igualado, con McRae primero, con 42 puntos, seguido de Tommi Makinen (Mitsubishi), con 41, y de Richard Burns (Subaru), que suma 40. Todos ellos pueden alzarse con el título, pero McRae y Burns parten con ventaja por aquello de correr en casa y porque el Mitsubishi de Makinen no parece esta temporada tan competitivo.
McRae asegura que "es la situación más fuerte" que ha afrontado" y explicó que tiene ventaja sobre Burns porque tiene "más experiencia" y ha salido airoso en otras ocasiones donde se vio sometido a "máxima presión". "Seguro que será una de las batallas deportivas más fuertes en las que he participado. Además, hemos desarrollado el Ford Focus desde cero a lo largo de todo el Mundial y si finalmente logramos el título, la satisfacción será aún mayor que cuando lo gané en 1995", ha declarado el escocés.
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