L D (Agencias)
Cristian Riquelme, de 16 años, jugador de las divisiones juveniles del club Platense, de la Segunda División argentina, fue secuestrado por un grupo de personas el martes por la noche en las cercanías de su casa, situada en la localidad bonaerense de Don Torcuato. Distintas versiones de prensa y algunas surgidas en el club Boca Juniors coinciden en que los secuestradores de Cristian Riquelme exigen entre 200.000 y 300.000 dólares para liberarle.
Fuentes cercanas a la plantilla boquense dijeron que Juan Román Riquelme abandonó el martes la concentración del equipo, que juega con el Huracán en la undécima jornada del torneo Clausura, tras recibir una llamada telefónica. La policía bonaerense indicaba que los familiares del joven futbolista no denunciaron el secuestro y que, presumiblemente, la negociación con los secuestradores está a cargo del astro del Boca Juniors. Miembros de la unidad policial de San Isidro, en la zona norte del Gran Buenos Aires, dijeron que en el asunto interviene "de oficio" el juez federal Roberto Marquevich.
Cristian es uno de los nueve hermanos de Juan Román Riquelme, el principal sostén de una familia de escasos recursos, que en 2001 estuvo a punto de pasar al Barcelona por 20 millones de dólares. "Primero intentamos mantener el asunto en secreto porque había mucha gente preocupada. Hay que mantener prudencia porque hay una vida en juego", decía Mauricio Macri, presidente del Boca Juniors, a la radio La Red, de Buenos Aires.
Diego Maradona calificaba de "muy grave" y de "espeluznante" el secuestro de Cristian Riquelme. "Le digo al presidente de la República, Eduardo Duhalde, que si empezamos con esto no paramos más. Es muy grave", decía Maradona a Radio Mitre. Al referirse a la grave crisis económica y social y a la inseguridad que existe en Argentina, el ex futbolista dijo: "nos robaron la plata, ahora nos roban la libertad y la tranquilidad".
Fuentes cercanas a la plantilla boquense dijeron que Juan Román Riquelme abandonó el martes la concentración del equipo, que juega con el Huracán en la undécima jornada del torneo Clausura, tras recibir una llamada telefónica. La policía bonaerense indicaba que los familiares del joven futbolista no denunciaron el secuestro y que, presumiblemente, la negociación con los secuestradores está a cargo del astro del Boca Juniors. Miembros de la unidad policial de San Isidro, en la zona norte del Gran Buenos Aires, dijeron que en el asunto interviene "de oficio" el juez federal Roberto Marquevich.
Cristian es uno de los nueve hermanos de Juan Román Riquelme, el principal sostén de una familia de escasos recursos, que en 2001 estuvo a punto de pasar al Barcelona por 20 millones de dólares. "Primero intentamos mantener el asunto en secreto porque había mucha gente preocupada. Hay que mantener prudencia porque hay una vida en juego", decía Mauricio Macri, presidente del Boca Juniors, a la radio La Red, de Buenos Aires.
Diego Maradona calificaba de "muy grave" y de "espeluznante" el secuestro de Cristian Riquelme. "Le digo al presidente de la República, Eduardo Duhalde, que si empezamos con esto no paramos más. Es muy grave", decía Maradona a Radio Mitre. Al referirse a la grave crisis económica y social y a la inseguridad que existe en Argentina, el ex futbolista dijo: "nos robaron la plata, ahora nos roban la libertad y la tranquilidad".
