"Es muy especial. La gente de Holanda puede estar orgullosa. Lo primero que vino a mi cabeza en la segunda parte fue la final de 1974 y 1978, donde se clasificaron para la final", señalaba Van Marwijk en alusión a las otras dos finales que ha disputado, sin lograr el título, la Naranja Mecánica.
Para él, después del segundo y tercer gol podrían haber marcado el cuarto, pero fallaron muchas ocasiones de gol. "Tenemos que aprender a definir un poco más de cara a la final, porque el fútbol es así y puede pasar cualquier cosa. Pero no importa cómo lo hicimos, lo importante es ganar", recalcaba el seleccionador holandés.
