La gastronomía sigue siendo un punto fuerte de este festival, pero en esta edición fueron los deportes los que monopolizaron la atención, con casetas que ofrecían entretenimientos como chutar un penalti en un pequeño campo de fútbol, jugar al mini-golf o emular a Fernando Alonso en un simulador virtual de Fórmula Uno.
La Copa del Mundo y la Eurocopa de fútbol fueron las indiscutibles estrellas del festival, que colmaron la sección de fútbol de aficionados, en una cola de más de una hora para fotografiarse con los trofeos y llevarse el pequeño retrato a casa como recuerdo.
También se exhibieron otros objetos de interés para los aficionados, como una camiseta del Real Madrid firmada por Di Stéfano, otra del FC Barcelona con el autógrafo de Andrés Iniesta, las botas de fútbol de Cristiano Ronaldo que portaban el bordado CR7, y la motocicleta de Álvaro Bautista, campeón mundial de 125 cc.
Regent Street, una de las calles comerciales más importantes del Reino Unido, se cortó al tráfico para acoger las casetas en las que tampoco faltó la comida, incluida una paella gigante que alimentó a unas mil personas que realizaron más de una hora de cola.
El secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, explicó a Efe que A taste of Spain es el evento promocional turístico más importante que se celebra fuera de las fronteras españolas, en cuya organización participan cerca de mil personas para recibir al medio millón de potenciales turistas que pasarán por Regent Street a lo largo del día.
El Reino Unido es el primer mercado emisor de turistas hacia España, y 13 de los 53 millones de visitantes que recibe anualmente el país son británicos. "Este año estamos viendo cómo España va a ser el campeón turístico en el Reino Unido. La previsión es que la cuota de mercado de España en las islas británicas aumente alrededor del diez por ciento", afirmó Mesquida.
