Colabora

El CSKA de Moscú condena al Real Madrid al sufrimiento en la Euroliga (89-96)

Los de Laso pagan su mala primera mitad, acaban muriendo en la orilla y se complican las opciones de clasificación para cuartos.

Mike James (d), en acción ante Jeffery Taylor. | EFE

El Real Madrid ha encajado una nueva derrota en la Euroliga al caer por 89-96 ante el CSKA Moscú en la jornada 30 de la fase regular, un poco más de presión para los blancos en el objetivo de clasificarse para los playoffs, aún en el aire con cuatro partidos por delante.

La racha sin duda es negativa, con cinco derrotas en los últimos siete partidos, con la sensación de que no le alcanza al 10 veces campeón de Europa. Tras la derrota en el Clásico ante el Barça la pasada semana (76-81), el CSKA también se mostró superior a un Madrid que se queda con 17 triunfos, solo uno más que el noveno, el Baskonia.

Los de Moscú asaltaron el Wizink Center con Clyburn (23 puntos), Mike James (22) y Voigtmann (18), mientras que el Madrid se defendió con Tavares (12 puntos, 13 rebotes y 6 asistencias) y buscó la remontada con Carroll (17 puntos) para morir en la orilla.

Como ante los azulgrana, los blancos de nuevo fueron a remolque en el inicio (0-8). Las dudas aflorando de primeras en un Madrid sustentado por Tavares, Thompkins y Causeur en un primer cuarto muy exigente (21-23). Shengelia y James acapararon el acierto ruso, mientras ambos equipos podían hacer más en defensa. Ahí mejoró el CSKA y además tuvo mejor rotación con Clyburn.

Desde el banquillo, el '21' visitante se destapó como peor pesadilla del Madrid, con 16 puntos al descanso, los mismos que James (41-55). Al Madrid huérfano de Campazzo y plagado de bajas le toca sufrir en Europa, vivir cada partido con tensión en busca de un final apretado que le sonría. El CSKA, con cuentas pendientes tras dos derrotas, tuvo las ideas más claras para abrir brecha.

Los triples de Shengelia y Voigtmann llevaron la diferencia a los 20 puntos en la reanudación (43-63). Al Madrid se le fue más de medio partido en ese momento, a pesar de que Thompkins enchufó seis puntos seguidos, con el consuelo de tener 15 minutos para buscar la reacción. El Madrid fue valiente para entrar a canasta y apretó en defensa, pero para remontar hacía falta más.

Morir en la orilla

Para eso se estrenó en el partido Carroll, que entró con dos triples seguidos. Con otros dos de Causeur y un apagón ofensivo de los rusos, que fallaron bajo el aro, el Madrid volvió a la pelea (67-74). Itoudis devolvió a los titulares al parqué para el pulso final, al que, como ante el Barça, peleó por llegar el equipo de Laso, y la diferencia volvió a reflejarse en el marcador.

Clyburn y Voigtmann martillearon de nuevo el aro local (77-88) a cuatro minutos del final. El Madrid volvió a asomar con Deck y Carroll pero el dominio que había tenido para proteger su rebote le falló en los últimos minutos. El reloj corrió en esas capturas y el CSKA sentenció un triunfo de casi clasificación (19-10) y defensa del Top 4, algo a lo que sigue dando emoción el Madrid (17-13).

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario