L D (EFE) En una comparecencia en la que no se han admitido preguntas, De la Peña ha dicho que su deseo es "permitir un debate sosegado y tranquilo sobre el futuro del club", en referencia a los intentos de un grupo de inversores chinos de tomar el control de la entidad como accionistas mayoritarios, adquiriendo el 35 por ciento del capital social. María de la Peña asumió la presidencia de la Real Sociedad el pasado mes de junio, cuando a 15 días para el final de la Liga, su antecesor Miguel Fuentes renunció a seguir en el puesto por cuestiones familiares, y pasó a la historia por estar al frente de la entidad cuando el equipo perdió la categoría tras 40 años de presencia ininterrumpida en Primera División.
La ya ex presidenta realista centró su discurso en alertar de los peligros que entrañaría para el club la llegada del grupo de capitalistas chinos en el que también hay industriales guipuzcoanos y advirtió en este sentido "del comportamiento de este tipo de sociedades que es conocido y después de ajustar la imagen de la empresa proceden a su venta vía bolsa u otra transacción", algo que no desea para la Real. De la Peña hizo también un somero repaso a los méritos que, a su juicio, ha tenido el consejo que presidía, entre los que destacó el protagonismo de la cantera de Zubieta en el proyecto deportivo y la rebaja en 8,5 millones de euros de los gastos correspondientes a la primera plantilla para rebajar la deuda que mantiene la entidad blanquiazul.
Ha hablado también la dimisionaria presidenta sobre las posibilidades de cuadrar un presupuesto para la próxima campaña que ha sido muy criticado desde diversos medios, al prever unos ingresos de 24 millones de euros de los que solo tiene asegurados la mitad. "El Consejo trabaja en las siguientes previsiones de ingresos: venta de derechos federativos de Garrido, ayuda de la Liga de Fútbol Profesional para el descenso, venta de jugadores cedidos, cambio de nombre al campo de fútbol, ayudas institucionales y resolución favorable del caso Zubiaurre", citaba entre otros María de la Peña.
También lamentaba en su discurso que la moción de confianza a la que sometieron los dirigentes realistas el 30 de junio no haya servido, dijo, "para reconducir la situación de fractura social existente", principal motivo éste de su decisión ya inamovible de no volver a presidir la Real Sociedad.
