L D (EFE) "Vamos a enviar una carta a la Federación Francesa (de Fútbol) para que Domenech nos dé pruebas de lo que avanza", ha dicho en declaraciones a L'Équipe el presidente de la UEFA, Michel Platini, quien ha destacado que "si no hay pruebas, se le sancionará".
Platini respondía así a unas declaraciones del seleccionador francés en una entrevista publicada ayer por el diario francés Le Parisien, centradas en el partido que su equipo disputará contra Italia el próximo 8 de septiembre en Milán. Domenech recuerda otro Francia-Italia, en este caso de selecciones promesas en el otoño de 1999 para la clasificación de los Juegos Olímpicos de Sydney, y habla de "un árbitro comprado". "Raramente me han estafado tanto. Cuando te la dan una vez, siempre hay dudas. Hay apaños en el fútbol italiano", añade.
Por su parte, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Jean-Pierre Escalettes, se desmarca de las acusaciones de Domenech, en una llamada a su homólogo italiano, Giancarlo Abete, según informa la FFF en un comunicado. Además, según la nota, Escalettes desea que el partido del próximo 8 de septiembre en Milán se desarrolle en el "mismo espíritu deportivo" que el de ida disputado en Saint-Denis.
El árbitro del encuentro de promesas Francia-Italia de 1999, Lucilio Cardoso Cortez Batista, que sigue en actividad, expulsó a un jugador francés en el minuto 10 y al fisioterapeuta, además de lanzar una advertencia al propio Domenech. Francia, que en el partido de ida en casa había ganado por 1-0, acabó perdiendo ese partido ahora revivido por 2-1 en la prórroga. Curiosamente, Cardoso Cortez Batista pitó el último partido de la selección francesa el pasado 6 de junio, en el que ganó a Georgia por 1-0.
El árbitro portugués, que dice no acordarse del polémico encuentro de 1999, se muestra perplejo por las palabras de Domenech, con quien estuvo hablando de forma "muy cortés" el pasado 6 de junio.
