
L D (EFE) Si en el primer encuentro de la serie el jugador más determinante fue Thiago Splitter (20 puntos), en el segundo tomó el relevo su compañero Pete Mickeal, con otros 20 tantos y seis rebotes que desarbolaron al conjunto azulgrana. El acierto anotador de estos dos hombres, la dirección en el juego de Pablo Prigioni, la solidez como bloque y la intensidad defensiva demostrada en los dos encuentros del Palau han dejado al AXA Barcelona al borde del K.O.
En cualquier caso, como dice el técnico, Xavi Pascual, tras la segunda derrota de su equipo, "esta eliminatoria la ganará el que gane tres partidos", y bien es cierto que el Tau aún no lo ha hecho. Tendrás dos ocasiones de oro para hacerlo, este martes (22:00 horas) y el viernes (22:00 horas) si fuera necesario, y, en el peor de los casos, una tercera en el quinto y último partido de desempate, que se disputaría de nuevo en Barcelona. Por tanto, los de Neven Spahija lo tienen todo de cara para llevarse el título.
Para prolongar la serie lo máximo posible, el Barça deberá empezar por recuperar a sus mejores hombres. A Ersan Ilyasova y Roger Grimau les han dejado solos en este 'play-off' final y ninguno de los dos tiene tanta calidad para ganar un partido sin ayuda de sus compañeros. Después de convertirse en un jugador decisivo en las dos eliminatorias precedentes, Alex Acker, que ha sumado ocho puntos en los dos últimos partidos, vuelve a ser en esta final el jugador intrascendente de la primera fase de la Liga.
Tampoco Jaka Lakovic y Gianluca Basile han logrado tomarle el pulso a esta final, mientras la aportación de Denis Marconato, Fran Vázquez y Mario Kasun (17 puntos entre los tres en los dos partidos de la serie) en el juego interior está siendo más que discreta en esta ronda final. El Barça, que eliminó al iurbentia Bilbao y al DKV Joventut sin ceder ni un solo partido, lo hizo gracias a su espíritu, actitud y capacidad de sacrificio, pero toda esa intensidad vino acompañada de un equilibrio ofensivo que le ha abandonado ante el Tau.
Alargar la serie no pasa sólo por defender bien o cerrar el rebote defensivo, sino también por encontrar una variedad de soluciones en ataque que ahora no tiene el conjunto catalán. Pascual está ahora mismo pendiente de encontrar esas soluciones, no sólo tácticas sino también psicológicas, pues debe convencer a sus hombres de que ganarle tres veces seguidas al conjunto vitoriano -dos de ellas en su cancha- no es un objetivo utópico.
