L D (EFE)
El equipo de Manuel Pellegrini acusó la falta de condición física y claridad de ideas después de apenas cinco días de trabajo y, aunque controló el la primera media hora, profundizó poco y los remates brillaron por su ausencia. El Odense llegaba más rodado al choque pero tampoco daba muestras de la capacidad ofensiva que le llevó a marcar siete tantos en su anterior eliminatoria y, sólo algunos desajustes en la defensa villarrealense, daban protagonismo a sus atacantes.
El Villarreal lo intentó con balones largos hacia Jose Mari y Sony Anderson, que caían constantemente en el fuera de juego ante la adelantada defensa danesa. El partido transcurría sin sobresaltos en ninguna de las dos áreas aunque, poco a poco, fue el conjunto danés el que parecía estar mejor asentado y, bien dirigidos por Tembo, comenzó a rondar con peligro la meta de Reina. A punto de cumplirse la media hora, Hensen lo intentó de lejos pero su disparo salió por encima del travesaño y, poco después, Miti no pudo aprovechar un error de Reina en el despeje que le hubiera dejado sólo ante la puerta vacía.
En el Villarreal, el lateral portugués Armando Sá era el único que inquietaba con sus internadas por la derecha pero el resto demostró estar bastante espeso en su primer partido oficial. En la reanudación, de nuevo, a balón parado, el Odense creó el máximo peligro. Una falta lanzada por el recién salido Lindrup a los diez minutos pudo haber hecho subir el primer tanto al marcador pero su disparo se estrelló en el exterior del palo. Ese susto espoleó al Villarreal que comenzó a intensificar su dominio, a trenzar jugadas y a gozar de varias ocasiones de gol hasta que Sony Anderson acertó a abrir el marcador y el panorama cambió.
Con la ventaja, llegó el fútbol al equipo de Pellegrini y con él los goles. Santi Cazorla , que había sustituido a Héctor Font, puso el 0-2 apenas tres minutos después, lo que sentenciaba el partido y prácticamente la eliminatoria. El tercer tanto no tardó en llegar, pues el delantero canario Antonio Guayre sentenció la eliminatoria en el primer balón que tocó nada más salir al campo, en sustitución de Jose Mari, en la recta final del choque. El rival del Villarreal si pasa a la siguiente ronda será, con toda probabilidad el Spartak de Moscú, que se ha impuesto en casa por 4-1 al Kamen Ingrad de Croacia.
El Villarreal lo intentó con balones largos hacia Jose Mari y Sony Anderson, que caían constantemente en el fuera de juego ante la adelantada defensa danesa. El partido transcurría sin sobresaltos en ninguna de las dos áreas aunque, poco a poco, fue el conjunto danés el que parecía estar mejor asentado y, bien dirigidos por Tembo, comenzó a rondar con peligro la meta de Reina. A punto de cumplirse la media hora, Hensen lo intentó de lejos pero su disparo salió por encima del travesaño y, poco después, Miti no pudo aprovechar un error de Reina en el despeje que le hubiera dejado sólo ante la puerta vacía.
En el Villarreal, el lateral portugués Armando Sá era el único que inquietaba con sus internadas por la derecha pero el resto demostró estar bastante espeso en su primer partido oficial. En la reanudación, de nuevo, a balón parado, el Odense creó el máximo peligro. Una falta lanzada por el recién salido Lindrup a los diez minutos pudo haber hecho subir el primer tanto al marcador pero su disparo se estrelló en el exterior del palo. Ese susto espoleó al Villarreal que comenzó a intensificar su dominio, a trenzar jugadas y a gozar de varias ocasiones de gol hasta que Sony Anderson acertó a abrir el marcador y el panorama cambió.
Con la ventaja, llegó el fútbol al equipo de Pellegrini y con él los goles. Santi Cazorla , que había sustituido a Héctor Font, puso el 0-2 apenas tres minutos después, lo que sentenciaba el partido y prácticamente la eliminatoria. El tercer tanto no tardó en llegar, pues el delantero canario Antonio Guayre sentenció la eliminatoria en el primer balón que tocó nada más salir al campo, en sustitución de Jose Mari, en la recta final del choque. El rival del Villarreal si pasa a la siguiente ronda será, con toda probabilidad el Spartak de Moscú, que se ha impuesto en casa por 4-1 al Kamen Ingrad de Croacia.
