
L D (EFE)
Holanda, que no había ganado ninguno de los cuatro partidos anteriores y que además no se jugaba nada porque, ganase o perdiese, iba a conservar la quinta plaza del grupo, jugó mucho más motivado que el equipo español.
Desde el primer tiempo, los españoles siempre fueron a remolque, superados hasta los últimos instantes por un adversario hambriento de triunfos.
A falta de seis minutos, los españoles se hallaban a tres goles de distancia (12-9), pero Ricardo Perroné, con tres dianas, logró que se redujese el marcador (12-11). La reacción española había llegado demasiado tarde, aunque sus ilusiones de subir al podio continúan intactas.
Desde el primer tiempo, los españoles siempre fueron a remolque, superados hasta los últimos instantes por un adversario hambriento de triunfos.
A falta de seis minutos, los españoles se hallaban a tres goles de distancia (12-9), pero Ricardo Perroné, con tres dianas, logró que se redujese el marcador (12-11). La reacción española había llegado demasiado tarde, aunque sus ilusiones de subir al podio continúan intactas.
