L D (Agencias) "Siempre hemos dicho que hay que esperar para ver los resultados en el circuito, y gracias a los entrenamientos privados realizados, tenemos una mejor idea de lo que pueda suceder en la carrera. Creemos que es un circuito que conviene al R24, y nuestra velocidad punta ha sido buena. Siempre es difícil hacer pronósticos precisos, pero deberíamos apuntar al podio", indica Alonso.
A pesar de todo, el joven piloto es consciente de que "no será fácil y que habrá mucho trabajo que hacer el viernes para adaptar el coche a las condiciones y explotar los neumáticos al máximo". "Si lo conseguimos, creo que podremos ser muy competitivos", subraya. Alonso se siente "en plena forma y confiado", ya olvidados los problemas mecánicos que le dejaron fuera de la lucha por la victoria en Bélgica, para afrontar esta carrera. "Tuve problemas de fiabilidad en Spa que me impidieron terminar la carrera, pero hasta ese momento todo había ido bien; iba en cabeza de carrera, y estaba poniendo tierra de por medio sobre el McLaren de Kimi Raikkonen, con la misma carga de combustible", señala.
Además, para el asturiano este Gran Premio de Italia es especial ya que "correr aquí supone una nueva carrera a domicilio, porque he pasado mucho tiempo en ese país y allí me siento como en casa cada vez que vuelvo". "Monza es un circuito particular, único para los pilotos, donde los tifosi están siempre eufóricos. Espero esta carrera con impaciencia", destaca.
Respecto al trazado, Alonso considera que es muy difícil ya que "se usan los apoyos más reducidos del año, por lo que hay que ser muy precisos en el pilotaje". "El mínimo error al frenar o en una curva puede repercutir mucho en la velocidad punta en la recta que sigue. Esto puede dar la oportunidad a tus rivales de adelantarte. Hemos trabajado mucho para obtener un buen equilibrio, y hemos encontrado unos ajustes satisfactorios. Espero encontrarme con soltura desde las primeras vueltas", concluyó.
