
L D (EFE) "Sí, quiero volver. Con el Valencia ya estamos hablando de esto (...), tengo mucha rabia dentro y una gran desilusión, pero también unas grandísimas ganas de redimirme de una temporada desafortunada", señala Fiore en una entrevista publicada este martes por el diario deportivo italiano "Il Corriere dello Sport Stadio".
El futbolista ha hecho balance de una año marcado por su poca participación en el equipo valenciano, y señaló: "Más que penalizado, diría que el nuevo entrenador, Antonio López, me ha cerrado de manera definitiva las puertas del equipo: en quince jornadas he sido utilizado sólo una vez". López, dice Fiore, no le ha dado "ninguna explicación". "Insisto en que no me conoce mucho, y ha preferido apoyarse en jugadores a los que conoce mejor y ni siquiera me ha dado una oportunidad, y esto no lo he visto justo", añade.
El centrocampista rescata del año en Valencia los momentos en los que ha tenido un poco de continuidad, como "a finales de diciembre", dice, "cuando marqué el gol en el Camp Nou (en el 1-1 del 18 de diciembre contra el Barcelona)". "Ha sido una temporada extraña -añade Fiore- en la que asumo mis responsabilidades, pero si no juego nunca, no puedo si quiera encontrar un rendimiento adecuado".
Por esas razones, el ex jugador del Lazio señala que en España "es difícil" que se quede, "a no ser que hayan cambios repentinos en Valencia", al tiempo que aseguró: "estamos buscando una salida que pueda dejar contentas a las dos partes, tanto al Valencia como a mí". Sobre su futuro, dice que "en un par de semanas puede haber un escenario más definido" y admite que volver al Lazio le gustaría mucho, porque es un club del que conserva "espléndidos recuerdos". "Si hubiese una oportunidad de vestir de nuevo la camiseta blanco-celeste (del Lazio), lo tendría en seria consideración". Fiore asegura que lo que ahora busca es "un equipo que tenga plena confianza" en él, "un equipo ambicioso con un proyecto serio".
El Valencia compró a Fiore, de manera oficial, el 1 de julio de 2004 por 18 millones de euros, junto con el delantero, también italiano, Bernardo Corradi, en una operación con la que el Lazio liquidó sus deudas por la compra de Mendieta.
El futbolista ha hecho balance de una año marcado por su poca participación en el equipo valenciano, y señaló: "Más que penalizado, diría que el nuevo entrenador, Antonio López, me ha cerrado de manera definitiva las puertas del equipo: en quince jornadas he sido utilizado sólo una vez". López, dice Fiore, no le ha dado "ninguna explicación". "Insisto en que no me conoce mucho, y ha preferido apoyarse en jugadores a los que conoce mejor y ni siquiera me ha dado una oportunidad, y esto no lo he visto justo", añade.
El centrocampista rescata del año en Valencia los momentos en los que ha tenido un poco de continuidad, como "a finales de diciembre", dice, "cuando marqué el gol en el Camp Nou (en el 1-1 del 18 de diciembre contra el Barcelona)". "Ha sido una temporada extraña -añade Fiore- en la que asumo mis responsabilidades, pero si no juego nunca, no puedo si quiera encontrar un rendimiento adecuado".
Por esas razones, el ex jugador del Lazio señala que en España "es difícil" que se quede, "a no ser que hayan cambios repentinos en Valencia", al tiempo que aseguró: "estamos buscando una salida que pueda dejar contentas a las dos partes, tanto al Valencia como a mí". Sobre su futuro, dice que "en un par de semanas puede haber un escenario más definido" y admite que volver al Lazio le gustaría mucho, porque es un club del que conserva "espléndidos recuerdos". "Si hubiese una oportunidad de vestir de nuevo la camiseta blanco-celeste (del Lazio), lo tendría en seria consideración". Fiore asegura que lo que ahora busca es "un equipo que tenga plena confianza" en él, "un equipo ambicioso con un proyecto serio".
El Valencia compró a Fiore, de manera oficial, el 1 de julio de 2004 por 18 millones de euros, junto con el delantero, también italiano, Bernardo Corradi, en una operación con la que el Lazio liquidó sus deudas por la compra de Mendieta.
