La selección de País de Gales ha goleado a una China más perdida que nunca, en el debut de Ryan Giggs como seleccionador del equipo británico, un partido donde el madridista Gareth Bale puso la mayor calidad al firmar tres goles y una asistencia en los 63 minutos que estuvo en el campo.
Gales ha demostrado su enorme superioridad ante el gigante asiático y se ha clasificado para la final del torneo cuadrangular China Cup, donde se enfrentará al vencedor de la segunda semifinal que este viernes disputarán Uruguay y la República Checa.
