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Liga

Tridente del Atlético ante el Villarreal: tres goles, tres puntos y tercer puesto (3-1)

Partido muy completo del equipo de Simeone, que remontó el tanto inicial de Paco Alcácer con goles de Correa, Koke y Joao Félix.

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Partido muy completo del equipo de Simeone, que remontó el tanto inicial de Paco Alcácer con goles de Correa, Koke y Joao Félix.
Joao Félix celebra con Morata y Koke su gol al Villarreal. | EFE

Simeone lleva toda la temporada diciendo que su Atlético de Madrid ataca este año mejor que en otros cursos y no ha sido algo que haya dicho siempre que la pelotita ha entrado sino cuando precisamente no lo hacía. El principal inconveniente de esa frase del Cholo es que en el fútbol, pase lo que pase en el terreno de juego, se ataque mejor o peor, se juegue mejor o peor, la que manda es esa pelotita que cuando traspasa la línea de gol transforma barcos hundidos en transatlánticos insumergibles o avioncitos de papel en cazas de guerra.

Ante el Villarreal, un equipo nada fácil de ganar y con un fútbol brillante, el Atlético por fin unió un buen encuentro a nivel de elaboración con el acierto necesario de cara a gol que convierte cualquier duda en un soberano aplauso del Metropolitano. Esta vez Simeone lo tuvo que ver desde la grada por acumulación de amarillas, pero seguro que desde las alturas se dio la razón a sí mismo con la frase que lleva tiempo mencionando y que se ha citado al principio de esta crónica.

El Atlético, cuando tiene confianza, ataca muy bien y ya si marca gol, el alud de acontecimientos se precipita sobre el equipo que tengan delante. En otras ocasiones como ante Celta o Barcelona en el propio coliseo rojiblanco y por poner solo dos ejemplos de este mismo curso, el fútbol fue bueno y el acierto no y eso le quitó la razón a Simeone pese a tenerla. Eso no pasó ante el Villarreal ya que el Atlético tuvo un tridente de oro: tres goles, tres puntos y el tercer puesto.

Alcácer obligó a la remontada

Primera parte muy bonita en el Metropolitano con Atlético de Madrid y Villarreal muy sueltos a la hora de jugar y encontrar espacios en campo contrario. Gerard Moreno hizo muchísimo daño descolgado por el lado de Lodi que tapó bien la línea de fondo, pero estuvo poco acompañado en las coberturas cuando el 7 amarillo iba hacia dentro y no hacia fuera. De hecho así nació el primer gol del partido a los 17 minutos de encuentro, con un balón que puso Gerard y que Alcácer metió al horno tras el despeja de la defensa madrileña.

El Atlético empezaba por detrás en el marcador, pero su afición no tenía nada que reprochar porque el inicio del partido había sido rojiblanco. El Atlético se contagió de estilo del Villarreal, que juega y deja jugar, y poco a poco fue diseñando jugadas. Por dentro con Vitolo y Correa. Por fuera con Vrsaljko y Lodi. El 0-1 no desanimó a los locales que rápidamente forzaron dos paradas consecutivas de Asenjo, que sacó primero una volea de Morata y luego el posterior remate de Vitolo. Había partido, eso estaba claro.

El Villarreal consiguió por su parte disfrutar del 0-1 siempre y cuando tuviese la pelota. Con balón, el equipo de Calleja era dueño y señor del partido. Sin embargo no mantuvo el orden cuando no lo tenía. El Atlético se aprovechó y, en el minuto 38, Correa bajó un balón metido al área por Vrsaljko para sorprender a la defensa y batir a Sergio Asenjo. 1-1, descanso y un partido más que abierto para una segunda parte espléndida del conjunto de Simeone.

Koke y Joao Félix, broche a una gran segunda parte

En el primer acto se atisbó a un gran Atlético de Madrid en la elaboración y en el fútbol de asociación que tanto se demanda a veces por tierras indias, pero sería en la segunda parte donde el cuadro del Cholo terminaría de reventar la banca con una serie de jugadas que noquearon al Villarreal de principio a fin.

No hubo color en el segundo acto y con el submarino amarillo desaparecido en combate, Correa, Koke y compañía despacharon con mucho gusto todo su fútbol ante un rival que siempre suele brillar en ese aspecto. Nada tuvo que envidiar el Atlético al Villarreal en cuanto a asociación y además de trenzar jugadas limpias y siempre peligrosas, el conjunto madrileño añadió a la ecuación picotazos a base de goles. Ya con Joao Félix en el campo para lanzar el órdago a la grande, el Atlético logró el 2-1 en el minuto 66 con un precioso gol que inició el portugués, acompañó Trippier, dio Correa y marcó Koke. Pim, pam, pum y gol del capitán del Atlético. En una misma jugada golpe al partido y subidón de confianza para dos jugadores que salían de lesión y otros dos que fueron criticados y que están respondiendo a las mil maravillas.

Con Correa desatado gracias a un gol y una asistencia, el Atlético siempre estuvo cómodo en la segunda parte y, poco después del 2-1, llegó el definitivo 3-1 con tanto de Joao Félix. Al Metropolitano no le duró nada el disgusto por un posible penalti a Correa con 1-1 en el marcador porque unos minutos después veía el partido en el bolsillo, el tanto de su capitán, el partidazo del crack argentino y por último el tanto de su perla portuguesa.

El pitido final cerró para el Atlético una semana llena de alegrías. Liverpool y Villarreal ya saben cómo se las gasta el equipo madrileño si tiene balas en la recámara, si no están lesionadas y si además consiguen tener acierto.


Ficha técnica

Atlético de Madrid, 3: Oblak; Vrsaljko (Trippier, m. 57), Savic, Felipe, Lodi; Correa, Koke, Thomas, Saúl; Vitolo (Joao Félix, m. 57) y Morata (Llorente, m. 83)
Villarreal, 1: Asenjo; Peña, Albiol, Pau, Moreno; Iborra (Ontiveros, m. 75); Gerard (Chukwueze, m. 63), Trigueros, Cazorla, Moi Gómez (Anguissa, m. 84); y Alcácer

Goles: 0-1, m.16: Paco Alcácer; 1-1, m.39: Correa; 2-1, m.64: Koke; 3-1, m.74: Joao Félix
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Comité vasco). Amonestó con tarjeta amarilla al visitante Rubén Peña (m.25) y a los locales Saúl (m.61) y Joao Félix (m.90)
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo quinta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante 54.462 espectadores. Antes de inicio del encuentro, el exjugador argentino Rubén Ratón Ayala recogió sobre el césped una placa conmemorativa por sus 214 partidos y 58 goles como jugador del Atlético entre 1973 y 1979, cuando ganó una Copa Intercontinental, una Liga y una Copa

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