
Xabi Alonso vive sus horas más críticas como entrenador del Real Madrid. La durísima derrota ante el Celta -el baño táctico que le pegó Claudio Giráldez fue de época- en el Santiago Bernabéu ha acrecentado las muchas dudas que ha generado el tolosarra desde hace tiempo en una parte destacada de la cúpula del club.
El Madrid sigue mostrando problemas estructurales muy graves en pleno mes de diciembre. Aún no sabe o no es capaz de transmitir a qué quiere jugar su equipo. Intentó en los inicios implantar una presión adelantada que hace tiempo es historia. El Madrid no es capaz de gobernar los partidos y desequilibrar al rival a través de la posesión -le cuesta muchísimo generar ocasiones contra rivales en bloque bajo-, no tiene recursos –de inicio no juega un solo delantero capaz de atacar el área– para poder abrir defensas a través de los centros laterales, no hay automatismos trabajados en ataque -juego muy estático donde casi nadie tira un desmarque, no hay velocidad en la circulación ni en la asociación, por los costados no se aporta profundidad...-donde cada uno hace la guerra por su cuenta –llama la atención los poquísimos jugadores con los que carga el área–, la distancia entre líneas que fue lo primero que corrigió Alonso tras su llegada es cada vez mayor y la presión tras pérdida ya no tiene ni un ápice de la intensidad que se vio por momentos en este Madrid de Alonso.
Junto a estos argumentos puramente futbolísticos, se unen las dudas que ha generado su gestión del vestuario o decisiones tácticas como la del cambio de Vinicius en el Clásico. Su figura cada vez está más debilitada y hay gente en la parte más noble de las oficinas de Valdebebas que ya no confía en Alonso. No solo eso, también creen que el cese debería ser cuanto antes y tienen claro el nombre del sustituto.
Y es que según ha podido saber en exclusiva Libertad Digital, son varios los que no ven capacitado a Xabi para implementar su plan de juego con las piezas que tiene, aseguran que no ha sabido comunicarse con los jugadores, que ha perdido parte del vestuario y consideran que será muy complicado ganar algo esta temporada con el vasco en el banquillo. Hacen fuerza para destituir a Alonso y dar la alternativa a Raúl González Blanco. Consideran que por conocimiento del actual plantel y carácter -piensan que hay que poner orden en el vestuario y que Raúl, muy autoritario en su etapa en el Castilla, sería perfecto- es el candidato ideal para tomar las riendas a mitad de temporada. Se merece una oportunidad y creen que ha llegado su momento.
Raúl no convence a Florentino Pérez
El problema principal que ha tenido Raúl para ser algún día entrenador del primer equipo del Real Madrid es que no convence a Florentino Pérez. El presidente se ha mostrado hasta la fecha reacio a darle la alternativa en el primer equipo, razón principal de la marcha de un Raúl que salió desencantado al considerar que merecía una oportunidad.
Todo puede cambiar en los próximos días. Los que apuestan por Raúl son gente que tiene peso importante en el club y a los que Florentino escucha y valora en alta estima.
Si Xabi finalmente no puede revertir el mal momento que atraviesa el equipo, Raúl tendría más cerca cumplir su gran sueño.
