
L D (EFE) "Durante seis años no me di cuenta de que me habían estado proporcionando esteroides de los que se usaban legalmente para los caballos hasta que se percataron de que eran demasiado fuertes incluso para los caballos", declaraba McEnroe al diario australiano.
McEnroe, de 43 años, ganador de 7 torneos durante su carrera deportiva, no ha querido revelar quién le había administrado los esteroides. Las declaraciones de McEnroe se producen pocos días después de que saliera a la luz la noticia de que el británico Greg Rusedski había dado positivo por nandrolona en un control de dopaje a que fue sometido en julio pasado. Rusedski, de origen canadiense, atribuye el positivo a algún suplemento nutricional de los que dispensan los entrenadores en el circuito de la ATP.
McEnroe justifica el hecho de que tomara esteroides en que la frontera entre los productos prohibidos en el deporte y los legales no estaba demasiado clara: "Yo no sabía que ciertos antiinflamatorios que se administran a los jugadores para acelerar la curación estaban en la lista de productos prohibidos", dice. "La gente debería prestar más atención a lo que toma", añade McEnroe, implicado en un escándalo de dopaje hace dos años cuando su ex esposa, Tatum O´Neil, declaró que el jugador había usado esteroides al final de su carrera deportiva. En aquella ocasión, McEnroe calificó de "ridículas" las revelaciones de Tatum O´Neil.
Los controles de dopaje en el tenis comenzaron a practicarse a finales de la década de los 80 bajo el control del Consejo de Tenis Profesional Masculino, aunque sólo se perseguían drogas euforizantes y no las que mejoran el rendimiento deportivo.
