
"Ojalá todos nos podamos quitar la espina y poder conseguir este título. Me gustaría marcar, pero lo más importante es el título. Hay que afrontar la final con la misma mentalidad, querer siempre más y con las mismas ganas para seguir logrando cosas", ha asegurado.
Sobre su estado físico, el argentino ha admitido que acabó el partido frente al Atlante con "un poco" de molestias, pero "por suerte" su tobillo derecho no se hinchó, por lo que su presencia en la final no peligra. Preguntado por cómo se siente al enfrentarse a sus compatriotas, el delantero azulgrana ha confesado que será un partido "especial" porque nunca ha jugado contra un equipo argentino ni en una situación igual. "En una final no hay favoritos. Los dos equipos tenemos las mismas posibilidades. Jugaremos como lo hemos hecho durante todo el año, porque nos ha ido muy bien hacerlo", ha apuntado.
Messi se ha referido a su compatriota Juan Sebastián Verón y ha expresado el "cariño" que le tiene. "Cuando hemos estado en la selección en la Copa América que jugamos, fue quien se acercó a mí y me ayudó mucho a integrarme al grupo, en un momento en el que yo entraba en la selección", ha explicado.
Acerca de la fama de equipo duro del Estudiantes de La Plata, la 'Pulga' no se ha mostrado preocupado ya que no sabe cómo será el partido y ha afirmado que es el árbitro quién tiene que tomar las decisiones en el terreno de juego.
