
La semana en que Alemania ha emprendido un duro ajuste de gasto para cubrir, en parte, el incremento de inversión en defensa para hacer de su Ejército el más poderoso de Europa también se han publicado nuevas encuestas que confirman la tendencia al alza de Alternativa para Alemania, que ya ha logrado rebasar a los democristianos.
El sondeo que publicó hace unos días la cadena RTL sitúa a AfD con un 27 por ciento de los votos, casi siete puntos más que en las elecciones. Mientras, la CDU de Friedrich Merz obtendría un 22 por ciento frente al 28,5 por ciento que logró cuando ganó los comicios.
La situación no es mejor para el SPD: los socialdemócratas, que gobiernan en coalición con Merz y acumulan derrotas en las elecciones regionales celebradas este año lograrían sólo un 12 por ciento de los votos, cuatro puntos menos que en 2025. Sí suben Los Verdes, que pasan del 11,6 por ciento al 15 por ciento en este sondeo y Die Linke, que pasa del 8,8 por ciento de las elecciones a un 12 por ciento. Los liberales, mientras, seguirían fuera del Parlamento con sólo un cuatro por ciento.
Aunque no es la primera vez que la AfD se pone por delante en las encuestas sí se trata de la mayor diferencia entre Alternativa y CDU hasta el momento. La encuesta de RTL, además, avisa de la tendencia a la baja de los democristianos en las últimas semanas mientras la AfD dispara sus expectativas y el SPD permanece estancado en un 12 por ciento que les haría no sólo quedar por detrás de Los Verdes. Ese cuarto puesto estaría en riesgo por el ascenso de la extrema izquierda de Die Linke, evidenciando el desgaste que está suponiendo la coalición para los socialistas, que ya partían de unas bajísimas expectativas.
El sondeo también incluye una pregunta sobre la satisfacción con el trabajo del canciller: sólo el 15 por ciento de los encuestados se declara satisfecho mientras que el 83 por ciento declara "insatisfecho" con el trabajo efectuado hasta la fecha.
Fuentes próximas a la CDU señalan sobre el descontento expresado por estas y otras encuestas que las medidas con las que Merz quiere impulsar la competitividad económica requieren tiempo. También aluden a la tardanza en que se vean los resultados de las promesas de cambio en campaña, un descontento que también se estaría notando en la propia militancia de la CDU y a la que los recortes en el Estado de bienestar podrían dar la puntilla. El debate en torno a esto, insisten, era necesario.
