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Temor en Alemania a que el castigo de EEUU alcance los Tomahawk

Trump avisa desde Washington de que el recorte de 5.000 militares va a ir "mucho más allá".

Trump avisa desde Washington de que el recorte de 5.000 militares va a ir "mucho más allá".
Lanzamiento de un misil estadounidense Tomahawk desde el USS Spruance en el marco de la operación Furia Épica. | Cordon Press

El anuncio del Pentágono de que retirará a 5.000 militares de las bases alemanas de aquí a doce meses tras las palabras del canciller Friedrich Merz sobre las negociaciones en Irán ha desatado reacciones en Alemania, en la OTAN y también en Estados Unidos.

Desde el Gobierno alemán, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha lanzado un mensaje de calma señalado que la maniobra de Trump entraba dentro de lo previsible. El socialdemócrata ha asegurado que la cooperación con EEUU continuará porque beneficia tanto a Europa como a EEUU, recordando la importancia estratégica de las bases en el continente para las operaciones en Oriente Medio. Pistorius también ha utilizado este movimiento estadounidense para justificar su estrategia para hacer del Ejército alemán el más poderoso del mundo. Mientras, el presidente de la Comisión de Defensa del Bundestag, Thomas Rowekamp, ha señalado que la medida de Trump no debe inducir al "pánico" y ha tachado de "inaceptables" las "constantes provocaciones" de Trump a sus aliados de la OTAN.

Desde la Alianza Atlántica, la portavoz, Allison Hart, ha confirmado a través de las redes sociales que la OTAN "está trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania". El "ajuste", según lo ha calificado Hart, "subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa" y "asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta", recordando el compromiso aliado de una inversión del 5% en defensa.

Mayor preocupación ha exhibido el primer ministro polaco, Donald Tusk, que ha llegado a hablar este sábado de la "desintegración" de la Alianza. "La mayor amenaza para la comunidad transatlántica no es la de enemigos externos, sino la desintegración en marcha de nuestra alianza", ha avisado en un mensaje publicado en redes sociales. "Todos debemos hacer lo que sea necesario para revertir esta tendencia desastrosa".

Desde Florida, el propio Donald Trump ha echado más leña al fuego al subrayar ante la prensa que el recorte irá más allá de la cifra planteada de 5.000 militares. Ante los periodistas, Trump ha asegurado que el ajuste será más profundo de lo previsto. "Vamos a reducirlo considerablemente", ha dicho, antes de añadir: "Y vamos a reducirlo mucho más allá de los 5.000".

En Alemania, plantean la posibilidad, más preocupante, de que el "ajuste" de Trump pueda implicar que se suspenda el despliegue, pactado en la era Biden, de misiles Tomahawk en territorio alemán, con capacidad de alcanzar objetivos hasta a 2.500 kilómetros de distancia. La posibilidad la ha adelantado la agencia Reuters y recuerda que esta decisión supondría un duro varapalo para Berlín, que veía en la disponibilidad de este armamento un poderoso mensaje disuasorio hacia Moscú. En el país, los analistas han avisado en las últimas horas de que este punto es, con mucho, el más inquietante: "Hay misiles rusos desde Kaliningrado que nos están amenazando" y para Europa "es fundamental para nuestra seguridad" disponer de este tipo de armamento, "capaz de perturbar a Rusia" desde antes de que se plantee un ataque a la frontera de la OTAN.

La presencia de Tomahawk en Alemania fue pactada por el excanciller Olaf Scholz y el expresidente estadounidense Joe Biden en una cumbre de la OTAN en Washington celebrada en 2024. Scholz, impulsor de un drástico giro en la política de Defensa alemana en la que ahora profundiza su compañero de partido Pistorius, defendió en su día el acuerdo porque Alemania debía contar con armas "disuasorias" adecuadas ante el "increíble rearme" que estaba impulsando Rusia, capaz de amenazar territorio europeo. El despliegue se pactó para este mismo año, 2026.

Mientras, desde EEUU también han llegado críticas: los congresistas republicanos Roger Wicker, presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado, y Mike Rogers, presidente de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, han expresado su "preocupación" por la "decisión" de la Casa Blanca y han pedido que cualquier cambio en ese sentido sea revisado y coordinado con el Congreso y los aliados de Estados Unidos.

Los dos congresistas han alertado de las "implicaciones para la disuasión y la seguridad transatlántica", ya que aunque los países europeos eleven al 5% el gasto militar, alcanzar las capacidades de disuasión convencional lleva tiempo. La retirada prematura de las fuerzas estadounidenses de Europa "podría socavar la disuasión y enviar un mensaje equivocado a Vladimir Putin". Alemania es el país europeo con más tropas estadounidenses en su territorio, unos 40.000 efectivos.

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