L D (EFE)
"Estábamos ante un partido muy complicado, porque sabíamos que iba a servir para medir nuestras aspiraciones en el torneo, para despejar la dudas que nosotros mismos habíamos creado y los jugadores han tenido una gran actitud y han hecho un gran trabajo", señala Pastor.
El técnico vallisoletano no duda en destacar por encima de todo la "maravillosa" defensa que realizó la selección en la primera mitad, en la que el combinado nacional dejo a todo un bicampeón mundial y uno de los grandes favoritos al título en Suiza, con tan sólo nueve goles a favor. "Hemos salido defendiendo muy serios, maravillosamente, como hicimos ante Alemania, pero en esta ocasión no hemos desperdiciado la ventaja", añadía.
En este sentido, Pastor justifica la exigua renta con la que finalizó el encuentro el equipo español, que llegó a ir ganando por once goles en la segunda mitad (24-13) a la actitud de colegiados, los húngaros Csaba Kekes y Pal Kekes, muy rigurosos con el juego de pasividad. "Es difícil jugar todo el rato con el brazo levantado -en referencia a la señal que utilizan los árbitros para advertir del riesgo de pasividad-, y nosotros desde que nos hemos ido nueve goles apenas podíamos dar dos pases sin que hubiesen levantado ya el brazo", comentaba el técnico.
Pastor tampoco ha querido dejar sin resaltar la actuación del guardameta David Barrufet, que concluyó la primera parte con doce paradas, incluida una de penalti, cuya última acción ante Abaló el seleccionador califica de "clave". "La parada de David ha sido clave", insiste el entrenador, que al igual que el resto del banquillo español vio con alivio como el cancerbero del Barcelona detenía a menos de tres minutos un contragolpe a Luc Abalo que podía haber situado a Francia a tan sólo dos goles en el marcador.
Unos elogios que David Barrufet recibía con su clásica modestia: "Para eso está el portero, esto es un equipo y todos tenemos que aportar". Más contento que por la actuación personal Barrufet se mostraba satisfecho por los dos puntos logrados, que el portero no duda en calificar de "fundamentales". "Estoy contento porque el equipo ha ganado y, sobre todo, estoy contento por los dos puntos conseguidos que son fundamentales. Hemos hecho un partido serio, con una defensa extraordinaria", comenta el cancerbero.
Barrufet destaca la inyección de moral que supone el triunfo sobre Francia, uno de los máximos favoritos al título, y habitual "bestia negra" del equipo español. "Ganar a Francia siempre eleva la moral, pero debemos recordar que si no jugamos con la misma concentración que hoy podemos perder contra cualquiera", advierte el meta español, que al igual que Pastor señala la mayor solidez defensiva como la clave de la mejoría del juego con respecto al debut frente a Alemania (31-31). "La diferencia es que hoy todos nos hemos ayudado mucho más, se ha visto un bloque, no había tantos espacios en defensa, porque todos íbamos a una, esa ha sido la diferencia", concluyó Barrufet.
El técnico vallisoletano no duda en destacar por encima de todo la "maravillosa" defensa que realizó la selección en la primera mitad, en la que el combinado nacional dejo a todo un bicampeón mundial y uno de los grandes favoritos al título en Suiza, con tan sólo nueve goles a favor. "Hemos salido defendiendo muy serios, maravillosamente, como hicimos ante Alemania, pero en esta ocasión no hemos desperdiciado la ventaja", añadía.
En este sentido, Pastor justifica la exigua renta con la que finalizó el encuentro el equipo español, que llegó a ir ganando por once goles en la segunda mitad (24-13) a la actitud de colegiados, los húngaros Csaba Kekes y Pal Kekes, muy rigurosos con el juego de pasividad. "Es difícil jugar todo el rato con el brazo levantado -en referencia a la señal que utilizan los árbitros para advertir del riesgo de pasividad-, y nosotros desde que nos hemos ido nueve goles apenas podíamos dar dos pases sin que hubiesen levantado ya el brazo", comentaba el técnico.
Pastor tampoco ha querido dejar sin resaltar la actuación del guardameta David Barrufet, que concluyó la primera parte con doce paradas, incluida una de penalti, cuya última acción ante Abaló el seleccionador califica de "clave". "La parada de David ha sido clave", insiste el entrenador, que al igual que el resto del banquillo español vio con alivio como el cancerbero del Barcelona detenía a menos de tres minutos un contragolpe a Luc Abalo que podía haber situado a Francia a tan sólo dos goles en el marcador.
Unos elogios que David Barrufet recibía con su clásica modestia: "Para eso está el portero, esto es un equipo y todos tenemos que aportar". Más contento que por la actuación personal Barrufet se mostraba satisfecho por los dos puntos logrados, que el portero no duda en calificar de "fundamentales". "Estoy contento porque el equipo ha ganado y, sobre todo, estoy contento por los dos puntos conseguidos que son fundamentales. Hemos hecho un partido serio, con una defensa extraordinaria", comenta el cancerbero.
Barrufet destaca la inyección de moral que supone el triunfo sobre Francia, uno de los máximos favoritos al título, y habitual "bestia negra" del equipo español. "Ganar a Francia siempre eleva la moral, pero debemos recordar que si no jugamos con la misma concentración que hoy podemos perder contra cualquiera", advierte el meta español, que al igual que Pastor señala la mayor solidez defensiva como la clave de la mejoría del juego con respecto al debut frente a Alemania (31-31). "La diferencia es que hoy todos nos hemos ayudado mucho más, se ha visto un bloque, no había tantos espacios en defensa, porque todos íbamos a una, esa ha sido la diferencia", concluyó Barrufet.
