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Garbiñe Muguruza pierde contra sus propios miedos y cae fulminada en Madrid

1-6 y 3-6 fue el resultado final ante Bacsinszky. La española estuvo imprecisa y atenazada en todo momento cediendo con facilidad en sólo dos mangas.

Garbiñe Muguruza, eliminada en el Mutua Madrid Open. | EFE

Era un simple torneo benéfico y sólo el premio económico podía dar un plus a sus participantes, pero incluso en la batalla de Tie Breaks que tuvo lugar en la previa del Mutua Madrid Open se pudo ver que Garbiñe Muguruza, al menos mentalmente, no estaba en Madrid. La jugadora española perdió en ese mini partido nueve puntos seguidos con 5-1 arriba y su rostro saliendo de la pista Manolo Santana no presagiaba nada bueno.

Tres días después de un simple bofetón al orgullo, el estreno de Muguruza en el verdadero torneo se convirtió en otro golpe, pero ésta vez definitivo, mucho más serio y el reflejo claro de que la española tiene muchos miedos sobre la pista que aún no ha sabido resolver. Madrid volvió a machacar su moral y lo hizo a las primeras de cambio.

El inicio del fin

Siendo pragmáticos, el partido entre Muguruza y la suiza Timea Bacsinszky lo ganó sin paliativos la segunda, pero si ahondamos más allá, el choque fue un duelo entre Muguruza y su cabeza. Punto tras punto fueron ganando los miedos de la esperanza española en el cuadro femenino y su rival, siendo inteligente, se llevó el partido en poco más de una hora y por la vía más rápida y más cruel.

Poco tardó Muguruza en empezar a jugar con toda la mochila de miedos alrededor de su tenis y desde el segundo uno el partido se fue complicando para la española. Perdió todos sus servicios en el primer set y sólo fue capaz de anotarse un break, el cual supuso el único juego en su haber en esa primera manga. Con la falta de acierto constante de Garbiñe, Bacsinszky tampoco tuvo que hacer un gran tenis para adjudicarse en menos de media hora el set inicial. Los fallos los estaba cometiendo la tenista local y la suiza sólo se dedicaba a cimentar sus pequeñas victorias en la derrota mental de su oponente.

Sin precisión en ningún golpeo, Garbiñe se fue desesperando y casi dio las gracias por comenzar el segundo asalto sin mayor desgaste en sus piernas. El partido se estaba dividiendo entre los errores continuados de Muguruza y la falta de los mismos por parte de Bacsinszky. La española necesitaba algo a lo que agarrarse físicamente para mejorar mentalmente después de encajar el 1-6 inicial. Si no había resultados positivos pronto, el choque seguiría siendo una batalla perdida, pero no con su rival sino consigo misma.

Levantarse para caer aún más fuerte

El segundo set comenzó bien para Muguruza, que sin mejorar demasiado se mantuvo viva en el partido con un parcial de 3-0 que invitaba a pensar en una progresión lenta, pero con final feliz. Lejos de concretar esa resurrección, Garbiñe volvió a complicarse la vida ofreciendo oportunidades a Bacsinszky que la suiza no iba a desaprovechar. Del 3-0 se pasó al 3-3 en pocos minutos con la tenista local cediendo una vez más el servicio. La Caja Mágica volvió a quedarse en silencio y no era para menos ya que el juego del 3-2 fue contundente y aún lo sería más el juego en blanco que nivelaría el set. Muguruza volvía a deshacerse al primer golpe de viento que notaba en su rostro.

Con el empate a tres, Garbiñe perdió nuevamente el control de su juego. Vivió siempre a contracorriente, nunca daba la sensación de llevar la iniciativa, las gradas convirtieron cada error en un murmullo de acusación y cualquier punto en contra se convertía en una tensión añadida que le hacía no llegar o pasarse con todo su repertorio de golpes. Así llegó el quinto break de su rival y con él un 3-4 que ponía sobre la espalda de Muguruza una losa insalvable.

Tras la remontada rival, la Caja Mágica asistió a un continuo despropósito de Garbiñe. Todo le salía mal y lo peor de todo es que no se atisbaba ni ira ni rabia en la mirada de la española. Muguruza era una zombie sobre la tierra batida y con rapidez cedió el 3-5 para acabar el partido honrando cada uno de sus fallos con la última doble falta de la tarde. Madrid, nuevamente, puso a prueba la mentalidad de Garbiñe Muguruza para derrotarla sobre la pista.

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